El ministro de Defensa británico, Wes Streeting, aseguró que Rusia podría estar en condiciones de lanzar un ataque a gran escala en 2030 y sostuvo “tenemos poco más de 1.000 días para prepararnos para una posible guerra”. Según el funcionario británico, Londres dispone de poco más de 1.000 días para prepararse ante la posibilidad de una guerra a gran escala, frente a un contexto de creciente poderío militar de Rusia frente a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte).

En este sentido, el ministro de Defensa de Reino Unido sostuvo que el país debe estar preparado para combatir y vencer junto a sus aliados a Rusia para el año 2030. “Para 2030, su fuerza militar y su economía de guerra podrían situarlos en condiciones de atacar. Esto nos deja poco más de 1.000 días para cumplir nuestra misión: estar preparados, junto a nuestros aliados, para combatir y vencer” señaló Wes Streeting en un artículo para The Telegraph.
Streeting sostuvo que el país debe fortalecer sus capacidades militares para que los potenciales adversarios de Londres “piensen dos veces” antes de atacar. Sin embargo, “si eso fracasa, debemos asegurarnos de que Gran Bretaña esté preparada para la guerra”. De allí, su declaración de que tienen poco más de 1.000 días para prepararse para una posible guerra a gran escala en Europa, junto a sus aliados.
Streeting afirmó que la prioridad del Secretario de Defensa es, precisamente, garantizar la preparación y formación de Reino Unido para una posible guerra y asegurar su capacidad para ganar un potencial conflicto, en tal caso. Los dichos llegan, sin embargo, días antes de la presentación oficial del presupuesto, por parte del Ministerio de Hacienda, programada para el próximo miércoles 28 de octubre.
Estas declaraciones se producen, de hecho, en medio de las presiones y advertencias recientes que ha estado recibiendo el gobierno de Andy Burnham sobre las inversiones en materia de defensa. La presión política y pública sobre el gobierno británico ha estado creciendo, precisamente, sobre este punto. El ministro de la cartera de Defensa considera que prepararse para lo peor –como lo es la guerra– es esencial para Reino Unido, que busca evitar que eso suceda.

Según la información disponible, el gobierno de Burnham buscaría cumplir el objetivo de la OTAN de aumentar el gasto en defensa del país en un 3,5% para 2035. Los conservadores, por su parte, proponen aumentar la inversión en defensa hasta el 3% del PIB para finales de la década, mediante recortes y ajustes en gasto social.
El escenario
Las advertencias internas en Reino Unido se producen, de hecho, mientras Rusia continúa amenazando a los aliados de OTAN, en el marco de la guerra que mantiene con Kiev desde 2022, e incrementa su arsenal y poderío militar. Moscú ha estado incrementando, además, sus actividades militares estratégicas, ampliando, por ejemplo, sus despliegues en el Alto Norte y el Ártico.
Mientras Rusia incrementa sus capacidades y proyecciones estratégicas, en medio de la guerra ruso-ucraniana, Reino Unido aún presenta significativas debilidades estructurales que, conforme diversos especialistas, podrían dejar los oleoductos submarinos críticos y el arsenal nuclear del país vulnerables ante los ataques y amenazas rusas. Por lo que, mientras Reino Unido se prepara para una serie de amenazas, en paralelo debe abordar deficiencias y vulnerabilidades internas de su propio sistema de defensa y seguridad, para prepararse ante un posible enfrentamiento armado con Rusia o incluso otro país en los próximos años.
El mensaje del gobierno británico es que Reino Unido debe estar mejor preparado ante las posibles emergencias y amenazas, como es el caso de una posible guerra a gran escala en Europa, y que para ello cuenta con un poco más de 1.000 días para hacerlo, mientras Rusia continúa desarrollando sus capacidades. Para los ministros y funcionarios británicos, el desafío es materializar las advertencias en mejoras tangibles del sistema de defensa nacional.

El plazo para reforzar las capacidades militares y prepararse ante una potencial guerra es cada vez más estrecho para Reino Unido y para toda Europa en general. El ministro de Defensa británico es consciente de ello y es, precisamente, por ello, que impulsa y promueve este tipo de discursos políticos, que presionan al propio gobierno de Andy Burnham a tomar medidas urgentes al respecto.
La advertencia de Streeting es clara: para 2030 Rusia podría tener la capacidad y fuerza suficiente para amenazar directamente a la OTAN. Hasta tanto, los aliados de la Alianza Atlántica tienen tiempo para reforzar sus capacidades militares, abordar las vulnerabilidades existentes y mejorar la interoperabilidad de las fuerzas aliadas frente a una amenaza común: Rusia. Ello de cara a 2030.
La advertencia de Streeting se produce a pocos días de la presentación del nuevo presupuesto británico, prevista para el próximo miércoles 28 de octubre. En este contexto, el gobierno de Andy Burnham enfrenta el desafío de traducir las advertencias sobre una posible amenaza rusa hacia 2030 en inversiones concretas para fortalecer las capacidades militares de Reino Unido y cumplir con los compromisos de gasto en defensa asumidos en el marco de la OTAN.
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