Filipinas anunció que proyecta un aumento de su inversión en defensa para el año 2027, con énfasis en la expansión de sus drones. En detalle, el plan contempla destinar unos US$810,4 millones al programa de modernización militar, un monto 25% superior al presupuesto actual. La iniciativa forma parte de un cambio más graade en la política de seguridad de Manila, que desplazó su atención desde las amenazas internas hacia la defensa externa frente a las amenazas y presiones de China.

En este sentido, el anuncio fue realizado por el secretario de Defensa, Gilberto Teodoro, durante una audiencia presupuestaria en el Congreso filipino. El funcionario planteó además un incremento del 6,3% en el presupuesto del Ministerio de Defensa para 2027. “A medida que maduremos en el ciclo, entonces podremos adquirir más”, afirmóTeodoro en una presentación a los legisladores.
Desarrollo y adquisición de drones como ejes de la modernización de Filipinas
Si bien las Fuerzas Armadas filipinas ya cuentan con una flota de vehículos aéreos no tripulados destinados a tareas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, el Gobierno pretende ampliar esas capacidades mediante el desarrollo y la adquisición de nuevos sistemas. Teodoro evitó precisar qué modelos están siendo considerados debido a que, según explicó, se trata de información clasificada y sensible por su relación con tecnologías de inteligencia artificial.

Adicionalmente, el funcionario remarcó que la modernización no consiste solo en comprar nuevos equipos. Para Manila, uno de los principales desafíos es desarrollar los medios necesarios para integrar los sistemas no tripulados a las operaciones militares. “Más que el personal, es la integración en la operación, qué haces con ellos y cómo los utilizas”, afirmó Teodoro. En este punto, destacó la importancia de contar con sistemas de comunicaciones seguras y redes capaces de sostener las operaciones, además del conocimiento técnico necesario para utilizar los drones de manera efectiva.
El proceso de modernización incorpora una dimensión internacional frente a la presión de China
Además, Teodoro señaló que Filipinas mantiene contactos con distintos países que poseen experiencia en tecnología de drones. Entre ellos aparece Ucrania, cuyo Gobierno mantuvo conversaciones con Manila sobre cooperación tecnológica en este campo, según declaró en junio la embajadora ucraniana en Filipinas, Yuliia Fediv.
Por su parte, la relación con Estados Unidos constituye otro elemento de esta transformación. Filipinas es un aliado estadounidense en materia de defensa y, en junio, Washington anunció la entrega de cuatro drones marinos alimentados por energía solar a las Fuerzas Armadas filipinas para reforzar sus capacidades de vigilancia marítima.

Por ahora, el Gobierno filipino mantiene en reserva los detalles de las adquisiciones. Teodoro no identificó los sistemas que están siendo evaluados y advirtió sobre la sensibilidad de la información, particularmente en materia de inteligencia artificial. El alcance definitivo de la modernización dependerá, además, de la aprobación del presupuesto propuesto para 2027. Lo que ya queda definido es la orientación, Filipinas apuesta por ampliar sus capacidades militares y tecnológicas mientras adapta su estructura de defensa a un escenario regional marcado por una mayor presión por parte de China.












