La guerra naval en el mar Negro deja 317 embarcaciones alcanzadas en seis meses

Buques de guerra rumanos navegan durante un ejercicio, Sea Shield 2024, dirigido por la Armada rumana en las afueras de Constanza, Rumania, el martes 16 de abril de 2024. Imagen ilustrativa

Buques de guerra rumanos navegan durante un ejercicio, Sea Shield 2024, dirigido por la Armada rumana en las afueras de Constanza, Rumania, el martes 16 de abril de 2024. Imagen ilustrativa. Créditos: Andreea Alexandru / AP.

La guerra naval en el mar Negro deja 317 embarcaciones alcanzadas en seis meses. Cientos de buques resultaron dañados en el marco de la guerra naval entre Rusia y Ucrania en el mar Negro este año, poniendo a prueba los límites de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y generando un fuerte impacto comercial. 

En el mes de octubre, varios buques de carga han sido atacados cerca de Rumanía y Bulgaria –miembros de la OTAN– e incluso un buque portacontenedores griego fue hundido por drones navales en la Zona Económica Exclusiva de Bulgaria. Según la empresa de seguridad marítima Ambrey Analytics, el dron naval se asemejaba a una variante rusa. 

Varios buques arden en el Mar de Azov, tras los reportes de ataques con drones ucranianos. Créditos: Fuentes abiertas.

Diversos especialistas explican que muchos de los barcos y buques atacados en octubre estaban anclados cerca de un canal rumano estratégico, que es utilizado por Kiev para sus exportaciones, o en su defecto, navegaban hacia él o desde él. En este contexto, la alianza militar trasatlántica anunció que desplegará aviones de patrulla marítima, drones y radares para reforzar la defensa del flanco oriental en el mar Negro, como precisó Escenario Mundial. Las capacidades antidrones resultan clave, en este contexto particular. En este sentido, la alianza ya se comprometió a invertir más de 40.000 millones de dólares en estas capacidades en los próximos cinco años. 

No obstante, los recurrentes ataques en la zona reflejan una escalada de la guerra marítima y naval entre Rusia y Ucrania en el mar Negro, según afirman los especialistas, la cual se estaría convirtiendo en un importante desafío para la OTAN y especialmente, para algunos de sus estados miembros ribereños, como Bulgaria y Rumanía. Sobre todo, considerando la aversión de Europa a una escalada militar del conflicto entre Moscú y Kiev. 

Moscú niega haber atacado con drones navales a los países vecinos de Ucrania. De hecho, desde el Kremlin afirman que son los gobiernos y administraciones europeas quienes están intensificando las operaciones contra Rusia, mediante el suministro de ayuda militar a Ucrania. Sin embargo, desde la OTAN consideran que las acciones rusas estarían destinadas a disuadir a los miembros de la alianza militar transatlántica de apoyar a Ucrania. 

Explosión del dron marítimo ucraniano en el puerto de Constanza, en la costa de Rumanía. Créditos: Observator Antena1 / Handout / REUTERS.

Rumanía como eje central

El mar Negro es una vía marítima y fluvial crucial y concentra una importancia estratégica para Europa y la OTAN. De hecho, para Rumanía el mar Negro es una ruta marítima fundamental para el comercio y concentra un estratégico proyecto denominado Neptun Deep, que convertirá al país en el mayor productor de gas de la Unión Europea (UE) el próximo año. Recientemente, un dron naval se aproximó a Neptun Deep, encendiendo las alertas en Bucarest. 

Desde Rumanía acusan a Moscú de haber estado perpetrando y ejecutando ataques sistemáticos contra buques civiles en el mar Negro y en Rumanía. Un dato no menor que alertan diversos informes es el hecho de que los recurrentes ataques se están produciendo mientras Washington reevalúa su presencia militar en Europa –ya que busca centrar su atención en Asia y el Indo-Pacífico–. De hecho, Estados Unidos habría retirado alrededor de 1.000 soldados de Rumanía el año pasado, lo que Moscú probablemente busca aprovechar, según funcionarios rumanos. 

En este sentido, se ha revelado que si bien la OTAN reforzó su presencia avanzada en los países bálticos, Polonia y el norte de Europa frente a las amenazas rusas, no habría hecho lo mismo en Rumanía, a pesar de los repetidos pedidos y solicitudes de Bucarest, víctima recurrente de las maniobras rusas en el mar Negro. 

Mapa mar Negro. Fuente: Paolo Laudani / Reuters.

317 buques en seis meses: impacto comercial 

Tomas Alexa de Ambrey Analytics revela que, entre mayo y octubre, Rusia y Ucrania –ambas partes– atacaron alrededor de 317 buques mercantes y de otro tipo también en el mar Negro y el mar de Azov, en el marco de su guerra naval. En seis meses, 317 buques y embarcaciones fueron alcanzadas, lo que representa un significativo aumento de más del cuádruple con respecto a los 74 buques atacados que se registraron en el semestre anterior.

Según la información de Ambrey Analytics, Ucrania ejecutó 137 ataques contra buques frente a 92 ataques perpetrados por Rusia en el tercer trimestre. Mientras que en el mes de octubre, Rusia atacó 38 buques y embarcaciones frente a 5 ataques de Kiev, conforme Ambrey. 

Entre las consecuencias más relevantes de esta escalada se destaca, especialmente, el comercio. Como resultado del incremento de los ataques navales y marítimos a buques, muchos puertos han sufrido severos daños, afectando directamente al comercio. En este sentido, las exportaciones se han reducido drásticamente, obligando a Rusia y Ucrania a buscar rutas de exportación alternativas. 

Según Reuters, Rusia, por ejemplo, exportó 0,3 millones de toneladas métricas de cereales en el mes de septiembre, mediante el mar Negro y el mar de Azov, lo que representa una cifra significativamente inferior frente a los 4,74 millones de toneladas métricas exportadas en el mismo mes del 2025. Ucrania, por su parte, suspendió sus operaciones comerciales en los puertos del mar Negro, como resultado de los ataques rusos, a finales de julio. 

Un buque portacontenedores cargado en el puerto de Novorosisk, en el mar Negro. Imagen ilustrativa. Créditos: DPA via Europa Press.

Desde entonces, ha desviado el tráfico comercial hacia el canal de Sulina en Rumanía y a través de la sección rumana del mar Negro. No obstante, pese a ello, las exportaciones de cereales de Kiev han registrado una considerable caída, llegando a los 0,81 millones de toneladas métricas en septiembre frente a los 2,1 millones de septiembre del año pasado. En este contexto, el objetivo de Rusia sería reducir –aún más– estos volúmenes, según Kiev, y por ello Moscú ejecuta ataques a buques y embarcaciones ancladas en el canal rumano mencionado, que es utilizado por Kiev, como se precisó anteriormente, para debilitar aún más a Ucrania. 

Pese a los intentos de llamamiento a un alto al fuego, Rusia ya ha rechazado públicamente la idea de un alto al fuego marítimo limitado, que le daría un respiro a Kiev. En este sentido, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski ya alerta una crisis alimentaria frente a esta situación que se extiende y acumula 317 embarcaciones y buques alcanzados en seis meses, en el marco de la guerra naval entre Rusia y Ucrania en el mar Negro. “Todo el mundo habla del diésel y se olvida de los cereales. Dentro de un mes o dos, todo el mundo empezará a hablar de una crisis agrícola” afirmó el mandatario ucraniano recientemente. 

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