La Armada de Rusia ejecutó con éxito el lanzamiento submarino de un misil balístico intercontinental Bulava desde el mar de Ojotsk, en una operación simultánea con el ensayo masivo de 10 misiles balísticos de corto alcance KN-25 realizado por Corea del Norte en el Pacífico Occidental. Esta maniobra cruzada de vectores estratégicos y tácticos activó de inmediato los protocolos de seguimiento e intercambio de inteligencia entre las fuerzas de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur en el teatro asiático.
El despliegue simultáneo acentúa la proyección de fuerza y la disuasión militar de ambos países frente a la red de alianzas occidentales en la región. Mientras el submarino nuclear ruso Generalissimus Suvorov acreditó la capacidad de su complejo de misiles al impactar con precisión en el polígono de Chizha, ubicado en la región ártica de Arkhangelsk, las fuerzas norcoreanas llevaron a cabo una demostración de fuego, presenciada por el líder Kim Jong Un, en el marco de una exposición de tecnologías de vehículos aéreos no tripulados.
En cuanto a las especificaciones técnicas del material desplegado, la prueba rusa fue realizada en posición sumergida por el K-553 Generalissimus Suvorov, el segundo submarino de serie del Proyecto 955A Borei-A construido en el astillero Sevmash e integrado a la Flota del Pacífico con base en Kamchatka. Por su parte, la operación norcoreana consistió en el lanzamiento desde la zona costera de Wonsan de cohetes ultranavegables de 600 mm del sistema KN-25, que volaron 250 kilómetros antes de impactar en blancos insulares que simulaban obuses autopropulsados K9 Thunder surcoreanos y tanques M1 Abrams estadounidenses.
La maniobra rusa se enmarca en la ventana anual de adiestramiento de la flota en el Lejano Oriente entre octubre y noviembre, respaldada por avisos internacionales de alerta a la navegación emitidos entre el 25 y el 31 de octubre. En tanto, los mandos de defensa de Washington, Tokio y Seúl mantienen el análisis de la telemetría recopilada para evaluar el alcance operativo de las recientes demostraciones de fuego en el mar de Japón.
Te puede interesar: Serhii Beskrestnov, asesor tecnológico de Zelenski: “Un dron Shahed cuesta 130.000 dólares y derribarlo con un misil de hasta 500.000, es irracional”
