Reino Unido habría mantenido sus cinco submarinos nucleares de ataque Astute en puerto durante todo el verano de 2026

La Marina Real británica habría mantenido sus cinco submarinos nucleares de ataque de la clase Astute sin despliegues operativos durante el verano de 2026, con todas las unidades permaneciendo en puertos del Reino Unido. La situación expone las dificultades de disponibilidad y mantenimiento de una de las principales capacidades de guerra submarina británicas, en un contexto de mayor actividad naval rusa en las aguas próximas al país.

Submarino nuclear HMS Astute (S119) de la Royal Navy. Imagen ilustrativa. Créditos: Ministerio de Defensa del Reino Unido.

En este sentido, aa información fue recogida en un informe del 878 Institute titulado The Condition of the Royal Navy & the Threat to Britain, que cita un reporte de Navy Lookout publicado en 2026. Según el documento, ninguno de los cinco submarinos Astute en servicio realizó despliegues operativos durante ese período y todos permanecieron en instalaciones portuarias británicas. La única excepción mencionada fue el HMS Agamemnon, una de las dos unidades adicionales previstas para la clase, que se encontraba en el mar realizando pruebas.

El informe sostiene que esta situación representa una vulnerabilidad para la capacidad de respuesta de la Royal Navy, especialmente por las funciones que cumplen estos submarinos en la lucha antisubmarina y en la protección de los submarinos estratégicos de la clase Vanguard.

La disponibilidad de los Astute y la actividad de Rusia

La clase Astute constituye uno de los principales componentes de la flota submarina británica. Sus unidades son de propulsión nuclear y tienen dos funciones centrales: realizar operaciones de guerra antisubmarina y proporcionar protección a los submarinos de la clase Vanguard, responsables de mantener la disuasión nuclear británica mediante el sistema de patrullas continuas en el mar.

El primer submarino de la clase, HMS Astute, fue encargado en marzo de 1997 y la clase entró en servicio operativo en 2014. Actualmente, el Reino Unido dispone de cinco unidades en servicio, mientras otras dos se encuentran en distintas etapas de incorporación: el HMS Agamemnon, que realiza pruebas en el mar, y una segunda unidad todavía en construcción.

La falta de despliegues operativos de los cinco submarinos durante el verano adquiere relevancia por el incremento de la actividad rusa en torno a las aguas británicas. El informe del 878 Institute señala que la Royal Navy dedicó 21 días de julio a vigilar buques rusos en las proximidades del Reino Unido. También recoge que las operaciones de seguimiento de unidades rusas aumentaron un 25% durante ese mes en comparación con el mismo período del año anterior.

El documento agrega que las autoridades británicas advirtieron sobre el empleo de embarcaciones civiles como posibles instrumentos de vigilancia de infraestructura submarina. En particular, menciona un análisis que identificó 500 incidentes de buques rusos que permanecieron sobre cables submarinos considerados estratégicos.

En ese escenario, la disponibilidad de submarinos de ataque resulta relevante para la vigilancia de los espacios marítimos y la protección de las fuerzas navales británicas. El informe advierte que la ausencia de unidades Astute operativas durante el verano también plantea interrogantes sobre la capacidad de escolta de los submarinos que sostienen la disuasión nuclear del país.

La presión sobre los submarinos estratégicos Vanguard

Las dificultades de disponibilidad no se limitan a los submarinos de ataque. El documento también describe problemas en la flota de cuatro submarinos nucleares de misiles balísticos de la clase Vanguard, que constituye el componente marítimo de la disuasión nuclear británica.

Debido a la naturaleza de sus misiones, el Gobierno británico no informa públicamente sobre sus ciclos de despliegue ni sobre el estado operativo de cada unidad. Sin embargo, el informe señala que las patrullas de estos submarinos se han extendido considerablemente en los últimos años.

HMS Vanguard

Diseñados originalmente para realizar despliegues de entre tres y cuatro meses, los Vanguard habrían llegado a completar patrullas de más de 200 días. Según el documento, al menos las diez últimas patrullas de disuasión habían superado los cinco meses de duración hasta abril de 2026, con una de ellas por encima de los 200 días.

El informe también recoge que, al 27 de octubre de 2026, se estimaba que tres de los cuatro submarinos Vanguard se encontraban en el mar, una situación que no se habría producido durante más de cinco años. Habitualmente, mientras una unidad cumple la patrulla de disuasión, otra puede encontrarse en el mar realizando pruebas, ejercicios de preparación o actividades previas a su próximo despliegue.

La combinación de una flota Astute sin despliegues operativos durante el verano y las prolongadas patrullas de los Vanguard plantea interrogantes sobre la disponibilidad de medios para proteger la disuasión nuclear británica y sostener las operaciones submarinas.

El reemplazo de la flota y los desafíos de AUKUS para Reino Unido

El Reino Unido prepara la incorporación de dos nuevas generaciones de submarinos nucleares. Los cuatro submarinos de la clase Dreadnought reemplazarán progresivamente a los Vanguard y tienen previsto entrar en servicio durante la década de 2030. Paralelamente, el programa SSN-AUKUS contempla la construcción de hasta 12 submarinos de ataque para sustituir a los Astute, con el objetivo de que las unidades británicas comiencen a incorporarse hacia finales de esa misma década.

Sin embargo, el informe advierte que ambos programas enfrentan desafíos industriales y de personal. La construcción de los submarinos SSN-AUKUS está prevista para comenzar en 2027 en las instalaciones de BAE Systems en Barrow-in-Furness, donde también se desarrollará el programa Dreadnought.

Según el documento, el astillero habría incorporado alrededor de 500 trabajadores adicionales frente a los 2.500 necesarios para sostener simultáneamente ambas líneas de construcción. También cuestiona los plazos previstos para fabricar los futuros SSN-AUKUS y advierte sobre posibles retrasos, sobrecostos y dificultades en la cadena de suministro.

Entre sus recomendaciones, el 878 Institute plantea aumentar los recursos destinados al mantenimiento de los Astute para reducir los retrasos acumulados y las limitaciones de infraestructura en los astilleros. También propone garantizar que dos submarinos de esta clase permanezcan plenamente disponibles: uno para patrullar áreas como el mar del Norte, el corredor Groenlandia-Islandia-Reino Unido o el Canal de la Mancha, y otro para acompañar las operaciones vinculadas a la disuasión nuclear continua.

El informe presenta la disponibilidad de los cinco Astute durante el verano de 2026 como una señal de las dificultades que atraviesa la flota submarina británica. En un escenario de mayor actividad rusa y de transición hacia los programas Dreadnought y SSN-AUKUS, el desafío para Londres pasa por sostener las capacidades actuales mientras prepara el reemplazo de sus submarinos estratégicos y de ataque.

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