A dos días de la finalización del ejercicio militar Keen Sword 27, más de 56.000 efectivos de las fuerzas armadas de Estados Unidos, Japón y siete naciones aliadas completan en el Pacífico occidental un masivo adiestramiento antibuque y de defensa multidominio en simultáneo con el despliegue del portaaviones chino Liaoning. Esta 18.ª edición del ejercicio bienal —desarrollada entre el 19 y el 29 de octubre— moviliza a unos 45.000 efectivos de las Fuerzas de Autodefensa de Japón y 11.000 miembros de las Fuerzas Armadas estadounidenses, sumando la participación operacional de Australia, Canadá, Francia, Alemania, Países Bajos, Nueva Zelanda y Filipinas, además de Corea del Sur y el Reino Unido en calidad de observadores.
Adiestramiento antibuque multidominio e integración aeronaval
La actividad central de adiestramiento consistió en un ejercicio antibuque a gran escala diseñado para sincronizar capacidades en los dominios naval, aéreo, terrestre, espacial y cibernético. Orientada a reducir al mínimo el tiempo transcurrido desde que los sensores detectan una amenaza marítima hasta el lanzamiento de misiles defensivos, la maniobra articuló el rastreo de objetivos por parte de los destructores JS Kongō y JS Maya de la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón (JMSDF) con la acción de baterías de misiles antibuque y sensores del Cuerpo de Marines de EE. UU. —pertenecientes a la III Fuerza Expedicionaria de Marines (III MEF) y coordinados operativamente por el mayor Jovanie Martinez— desde posiciones en tierra.
En el espacio aéreo, cazas F-35 Lightning II y F/A-18 Hornet, operando desde el portaaviones USS Theodore Roosevelt (CVN 71) de la Armada estadounidense y desde bases terrestres, ejecutaron misiones de interceptación dirigidas por aeronaves de alerta temprana y ataque electrónico. En paralelo, activos de la Fuerza Espacial de EE. UU. y especialistas cibernéticos aseguraron la continuidad de los enlaces de comunicación bilaterales e impidieron intentos de interferencia adversaria.
Reabastecimiento aéreo en Komaki y sostenimiento de cazas F-35
Las operaciones destinadas a garantizar el alcance estratégico de las patrullas aéreas en el Indo-Pacífico se concentraron en la Base Aérea de Komaki, donde las unidades estadounidenses arribaron el 16 de octubre. El Escuadrón 909th de Reabastecimiento Aéreo (ARS) y el Escuadrón 718th de Mantenimiento Expedicionario de Caza (EAMXS), desplegados desde la Base Aérea de Kadena con aviones cisterna KC-135 Stratotanker, operaron junto al Escuadrón 404th de Transporte Táctico de la Fuerza Aérea de Autodefensa de Japón (JASDF), usuario de las aeronaves KC-767J.
Esta cooperación de reabastecimiento en vuelo permite prolongar la autonomía de cazas, bombarderos y plataformas de vigilancia sin necesidad de tocar tierra. Asimismo, especialistas en mantenimiento de la JASDF, la Fuerza Aérea de EE. UU. (USAF) y la Real Fuerza Aérea Australiana (RAAF) realizaron intercambios de procedimientos técnicos sobre el caza de quinta generación F-35 Lightning II, bajo la supervisión del sargento Mark Moceri y recibiendo una evaluación operacional encabezada por el teniente general Joel Carey, comandante de la 5.ª Fuerza Aérea de EE. UU..
Empleo de sistemas no tripulados USV Typhoon y drones Honey Badger X8
La evaluación e integración de tecnologías no tripuladas y plataformas de control remoto se desarrolló en la Estación Aeronaval de Iwakuni (MCAS Iwakuni). Durante estas demostraciones, las fuerzas aliadas probaron el desempeño de la embarcación de superficie no tripulada Typhoon, una plataforma capaz de alcanzar velocidades superiores a los 50 nudos para misiones de transporte de carga y vigilancia marítima. En el plano aéreo, los participantes desplegaron drones FPV Honey Badger X8, equipados con cámaras de alta resolución, para la ejecución de misiones tácticas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) en el entorno operacional.
Reparación de emergencia en pistas de aterrizaje (Airfield Damage Repair)
Las misiones orientadas a preservar la resiliencia de la infraestructura aérea se ejecutaron en cuatro bases aéreas distribuidas en territorio japonés, donde escuadrones combinados de ingeniería militar de EE. UU. y Japón ensayaron la restauración rápida de líneas de vuelo dañadas por ataques de misiles. Los equipos trabajaron en turnos continuos de 24 horas evaluando los daños en el asfalto, removiendo escombros y rellenando cientos de cráteres con cemento de fraguado rápido, devolviendo la operatividad a las pistas en lapsos mínimos ante situaciones de conflicto o emergencias de gran escala.
La navegación del grupo de combate del portaaviones chino Liaoning
Mientras las fuerzas multinacionales ejecutaban las fases principales de Keen Sword 27 en el Mar de Filipinas y aguas circundantes, el portaaviones chino Liaoning operó en el Pacífico occidental escoltado por tres buques de guerra de la Armada del Ejército Popular de Liberación. La agrupación naval china incluyó los destructores de misiles guiados Tipo 055 Wuxi y Anshan, junto al destructor Tipo 052D Huainan, los cuales atravesaron el estrecho de Miyako el 14 de octubre antes de navegar hacia el sur del archipiélago filipino.
El movimiento del grupo del Liaoning —acompañado en la zona por aeronaves de reconocimiento electrónico Y-9 y drones de gran altitud WZ-7— transcurrió en el mismo espacio operacional de la primera cadena de islas donde se ha desplegado el portaaviones estadounidense USS Theodore Roosevelt.
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