El Ministerio de Defensa del Reino Unido recibió una consulta parlamentaria presentada por el diputado conservador Ben Obese-Jecty solicitando evaluar formalmente el impacto operativo que genera la inmovilización del patrullero polar HMS Protector en el Atlántico Sur y la Antártida. El requerimiento legislativo exige precisar qué nivel de cobertura o apoyo naval recibirá el buque científico RRS Sir David Attenborough durante su actual despliegue austral, luego de que el único buque de patrulla militar polar de la Real Armada británica fuera remolcado a la base naval de Devonport el pasado 13 de octubre tras sufrir una severa falla mecánica.

Según reveló Alejo Sánchez Piccat, editor asociado de Escenario Mundial, la salida del HMS Protector de servicio obliga a Londres a redistribuir de manera urgente sus tareas de transporte, relevamiento hidrográfico y apoyo logístico entre plataformas no militares y medios aéreos. En su análisis detalló que el RRS Sir David Attenborough partió del Reino Unido el 21 de octubre con destino a las Orcadas del Sur y escala programada en Montevideo para el 10 de noviembre, debiendo absorber labores logísticas adicionales que reducen directamente sus días disponibles para la investigación oceanográfica.
De esta manera, la reorganización defensiva sobrecarga el nodo logístico, compuesto por el patrullero HMS Medway desplegado en las Islas Malvinas y por los vuelos de los aviones A400M Atlas y Voyager de la Real Fuerza Aérea británica desde la base de Monte Agradable. Aunque el Gobierno británico asignó fondos en su plan de inversiones para el Proyecto Shackleton a fin de adquirir un buque sustituto, Escenario Mundial advirtió que la iniciativa carece aún de un cronograma definido para su incorporación efectiva, lo que deja un vacío en la capacidad naval militar de patrulla polar.
Esta vulnerabilidad operacional ocurre en un escenario de persistente tensión diplomática con la Argentina, país que sostiene su reclamo irrenunciable e imprescriptible de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Asimismo, los análisis de Escenario Mundial recordaron que el Estado argentino ha objetado formalmente las navegaciones del RRS Sir David Attenborough por registrar una matrícula emitida por la administración británica de las islas en Puerto Argentino, un pabellón que Buenos Aires desconoce por considerarlo unilateral e ilegal.
Ante el desgaste de la flota polar británica y los cuestionamientos parlamentarios en curso, las autoridades de defensa del Reino Unido se ven obligadas a monitorear si esta merma en sus medios navales modifica el balance de presencia y la postura estratégica argentina en la región disputada.
Te puede interesar: Malvinas: Aeropuertos Argentina desmiente vandalismo en Darwin y aclara por qué fueron retiradas las placas argentinas











