EE.UU. mantiene abiertas las conversaciones para transferir a Turquía seis cazas F-35A que fueron construidos para el país y permanecen almacenados en territorio estadounidense. Sin embargo, la posibilidad de concretar la entrega continúa condicionada por la adquisición turca de los sistemas rusos de defensa antiaérea S-400, una decisión que provocó la exclusión de Ankara del programa y la imposición de sanciones.

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, confirmó recientemente en una entrevista con el medio griego Kathimerini que el presidente Donald Trump quiere avanzar con la transferencia de los aviones por los que Turquía ya pagó. No obstante, advirtió que la legislación estadounidense impide concretarla mientras no se resuelva el problema relacionado con los S-400.
En este sentido, la declaración coincide con las negociaciones que funcionarios de ambos países mantienen para destrabar el expediente. El viceministro de Defensa turco, Alpaslan Kavaklıoğlu, expresó optimismo tras las recientes reuniones con representantes estadounidenses en Washington y confirmó que las conversaciones incluyen los seis aviones almacenados y la posible eliminación de las sanciones impuestas bajo la Ley para Contrarrestar a los Adversarios de Estados Unidos mediante Sanciones (CAATSA).
“Hay algunos problemas pendientes en Estados Unidos, como la CAATSA. Se está trabajando intensamente en ellos”, afirmó Kavaklıoğlu en declaraciones a CNN Türk. El funcionario añadió que espera resolver las diferencias en poco tiempo, aunque no anunció un acuerdo ni una fecha para la entrega de los cazas.
Los sistemas rusos S-400, el obstáculo legal de Turquía para la entrega
La disputa se remonta a 2017, cuando Turquía acordó con Rusia la compra de los sistemas rusos S-400 por aproximadamente 2.500 millones de dólares. Ankara defendió la adquisición como parte de sus necesidades de defensa aérea, pero Washington advirtió que la operación podía comprometer la seguridad de la tecnología utilizada por los F-35.
La preocupación estadounidense es que la coexistencia de los S-400 con los cazas furtivos permita recopilar información sobre sus características, sensores y capacidades, con el riesgo de que esos datos lleguen a Rusia. El problema no se limita, por lo tanto, a una diferencia comercial: afecta a la protección de información sensible dentro de un programa multinacional de armamento.

En julio de 2019, EE.UU. comenzó a excluir a Turquía del programa F-35, en el que Ankara había participado desde sus primeras etapas y del que esperaba obtener tanto aeronaves como beneficios industriales. En diciembre de 2020, Washington también impuso sanciones bajo la CAATSA contra la agencia turca responsable de adquisiciones de defensa y funcionarios vinculados con la operación rusa.
La legislación estadounidense establece una restricción específica para transferir los F-35 a Turquía. Según el Servicio de Investigación del Congreso (CRS), la disposición incluida en la ley de autorización de defensa para el año fiscal 2020 impide la transferencia mientras Ankara siga poseyendo el sistema S-400 u otros elementos asociados. Para habilitar una excepción, el Ejecutivo debe certificar que Turquía dejó de poseerlo, ofreció garantías creíbles de que no lo adquirirá nuevamente y cumple otros requisitos de seguridad previstos por la norma.
EE.UU. tiene almacenado seis cazas desde 2019
Los seis F-35A fueron construidos para Turquía antes de su exclusión del programa y permanecen almacenados en Estados Unidos. Según el CRS, Ankara había pagado alrededor de 1.400 millones de dólares por los aviones, aunque la transferencia no se concretó. La situación de estas aeronaves se convirtió en uno de los puntos concretos de las negociaciones bilaterales, mientras Turquía también busca recuperar el acceso al programa y poner fin a las sanciones.

Esta reanudación de las conversaciones no implica que Washington haya autorizado la entrega ni que exista una solución acordada sobre los S-400. Tampoco confirma que Turquía vaya a reincorporarse al programa internacional en las mismas condiciones que tenía antes de 2019.
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