Reino Unido certificó las operaciones aéreas de su portaaviones de 65.000 toneladas con helicópteros antes de incorporar cazas F-35B y drones. El portaaviones HMS Queen Elizabeth de la Marina Real británica reanuda sus operaciones aéreas, tras certificar pruebas con helicópteros en la unidad, mientras, en paralelo, realiza un despliegue de varios meses en el marco de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), como buque de mando para la Fuerza de Respuesta Aliada.

El HMS Queen Elizabeth reanuda sus operaciones aéreas, tras certificaciones con helicópteros, mientras se desempeña como buque insignia de la Fuerza de Respuesta Aliada de la OTAN. La unidad mantendrá sus funciones como buque de mando de la OTAN hasta mediados del próximo año, en 2027. El entrenamiento del buque, actualmente, se divide entre aguas británicas y el Atlántico oriental, y se prepara a la unidad para ejercicios más complejos en 2027, incluyendo el Steadfast Defender de la alianza transatlántica.
En este contexto, recientemente, según se ha revelado, el portaaviones obtuvo la certificación para operaciones diurnas con helicópteros, en el marco de un entrenamiento, y vuelve a habilitar operaciones aéreas desde su cubierta. En esta línea, la tripulación tuvo que demostrar la capacidad para gestionar emergencias a bordo del buque, tanto en la cabina de mando como en las zonas de vuelo, y los simulacros de entrenamiento incluyeron la respuesta a un accidente aéreo, la extinción de un incendio en la sala de máquinas y el rescate de un piloto, entre otras cuestiones.
Según la información disponible, del proceso de recertificación de operaciones aéreas del Queen Elizabeth participaron el Wildcat Commando del Escuadrón Aéreo Naval 847, como así también los Wildcats marítimos del Escuadrón Aéreo Naval 815, los Merlins marítimos del Escuadrón Aéreo Naval 814 y los Merlins Commando del Escuadrón Aéreo Naval 845, quiene se unieron al programa de vuelo del portaaviones británico. En esta línea, los helicópteros británicos practicaron despegues, aterrizajes y reabastecimiento de combustible, mientras los operadores, los equipos de control de vuelo y el personal de puente de mando se entrenaron, poniendo a prueba sus capacidades y habilidades en el marco del proceso de recertificación.
De hecho, tres pilotos obtuvieron la certificación de aterrizaje en cubierta durante el entrenamiento a bordo del portaaviones británico de 65.000 toneladas. La certificación de operación de helicópteros es el primer paso para poner en marcha el escuadrón aéreo del portaaviones de la clase Queen Elizabeth, que se compone de helicópteros, cazas furtivos F-35B Lightning II y drones, antes de incorporar a estos dos últimos sistemas. El portaaviones tiene una flota aérea de 40 aeronaves, de hecho.

Como precisó Escenario Mundial, el Queen Elizabeth interrumpió sus entrenamientos y ejercicios, recientemente, en su visita a Belfast –tras más de 60 años–, convirtiéndose en el primer portaaviones de la Marina Real británica en hacer escala en el puerto de Belfast, en Irlanda del Norte, desde 1965. La capitana y comandante del buque, Claire Thompson, declaró que fue “un gran honor para nosotros ser el primer portaaviones de la clase Queen Elizabeth en visitar Belfast, y esto demuestra la viabilidad de futuras visitas”.
No obstante, pese a esta pequeña interrupción, el portaaviones británico de 65.000 toneladas, que opera como buque de mando de la OTAN para la Fuerza de Respuesta Aliada, realizó y llevó adelante entrenamientos y ejercicios para habilitar, nuevamente, y sostener las operaciones aéreas desde su cubierta, comenzando con la certificación y pruebas de helicópteros –que ya han obtenido la certificación, de hecho–, antes de incorporar los cazas F-35B y los drones a la flota aérea de la unidad.
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