Shadow Alliances: el informe que muestra cómo China, Rusia e Irán aplican el modelo de guerra híbrida en América Latina

Portada del informe "Shadow Alliances: Authoritarian Powers and the Hybrid Warfare Nexus in Latin America”, elaborado por el Center for the Study of Democracy (CSD)

Portada del informe "Shadow Alliances: Authoritarian Powers and the Hybrid Warfare Nexus in Latin America”, elaborado por el Center for the Study of Democracy (CSD). Créditos: Center for the Study of Democracy.

El lunes 14 de septiembre se presentó en Buenos Aires el informe “Shadow Alliances: Authoritarian Powers and the Hybrid Warfare Nexus in Latin America”, elaborado por el Center for the Study of Democracy (CSD). En el Salón San Ignacio de Loyola de la Universidad del Salvador (USAL), se llevó adelante una jornada que reunió a académicos, analistas y periodistas, en la cual Escenario Mundial estuvo presente. La jornada fue organizada por la Fundación Sherman Kent, el CSD y la USAL, con el acompañamiento de CISEG, #ElAnalista, FHOX y la Red de Expertos y Analistas Latinoamericanos. 

La jornada contó con un panel académico, que estuvo conformado por Ricardo Ferrer Picado, presidente del Foro para el Hemisferio Occidental; Edgardo Glavinich, Director Ejecutivo de la Fundación Sherman Kent; Lourdes Puente Olivera, directora de la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Católica Argentina (UCA); y Fabián Calle, analista internacional. Créditos: Milagros Cesario.

El informe de Shadow Alliances: Authoritarian Powers and the Hybrid Warfare Nexus in Latin America o por su nombre en español “Potencias autoritarias y el nexo de la guerra híbrida en América Latina”, elaborado por Martin Vladimirov, Sara Gálvez y Brendon Zhan, expone cómo China, Rusia e Irán –todas potencias extrarregionales– buscan aplicar el modelo de guerra híbrida en América Latina, a través de diferentes métodos y alcances. El informe sostiene que la competencia geopolítica contemporánea que llevan adelante las principales potencias del orden internacional no se juega solo en el ámbito militar e incluye, de hecho, otras áreas como la tecnología, el comercio, las inversiones, las telecomunicaciones e incluso la criminalidad. 

La jornada de presentación contó con un panel académico, que estuvo conformado por Ricardo Ferrer Picado, presidente del Foro para el Hemisferio Occidental; Edgardo Glavinich, Director Ejecutivo de la Fundación Sherman Kent; Lourdes Puente Olivera, directora de la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Católica Argentina (UCA); y Fabián Calle, analista internacional, quienes analizaron el informe del Center for the Study of Democracy. Tras esta exposición, la jornada también contó con una ronda de prensa de la que participaron diversos medios. En ella, Alejandro Cassaglia, Secretario de la Fundación Sherman Kent, abordó las cuestiones más relevantes del informe, desde su perspectiva, y respondió las preguntas realizadas. 

Con análisis y miradas disidentes, los académicos y especialistas abordaron los hallazgos del informe, que vincula el modelo de guerra híbrida utilizado por China, Rusia e Irán con el crimen organizado latinoamericano y los poderes autoritarios. Edgardo Glavinich explicó en exclusiva a Escenario Mundial que “la conclusión más importante del documento es también la más incómoda: el riesgo no sería que las potencias autoritarias controlen a los Estados latinoamericanos, sino que obtengan acceso estratégico a instituciones, territorios y sectores vulnerables sin necesidad de controlarlos”. 

En este sentido, desde la Fundación Sherman Kent, Glavinich recalcó que una de las dificultades que el debate y la discusión puso de relevancia es que, actualmente, la región debate influencia extranjera y crimen organizado con más adjetivos que datos concretos. Es por ello que, en el marco de la jornada, la fundación presentó una herramienta con la que intenta corregir esa asimetría: SIWA, donde se desarrolla un reporte de situación de América Latina y el Caribe.

Edgardo Glavinich, Director Ejecutivo de la Fundación Sherman Kent. Créditos: Def.

SIWA es un registro público, libre y gratuito que reúne 175 indicadores sobre los 33 Estados de la región, organizados en cuatro pilares principales —seguridad, defensa, gobernanza y desarrollo—, que se actualizan de manera automática cada día y aportan claridad al análisis regional sobre la influencia de potencias extrarregionales en ella y su conexión con el crimen organizado local. En palabras de Glavinich: “el valor de SIWA frente a un informe como Shadow Alliances es de complementariedad: el CSD ofrece una lectura cualitativa de cómo operan tres potencias autoritarias; SIWA permite seguir, país por país y mes a mes, las variables de fragilidad institucional, seguridad y dependencia externa sobre las que esa influencia se apoya”.

El modelo de guerra híbrida que China, Rusia e Irán aplican en América Latina

A través de inversiones estratégicas, economías ilícitas, tecnología, campañas de desinformación y redes criminales, las potencias buscan construir poder y ejercer su influencia. Este modelo de nexo de guerra híbrida, como se lo conoce, es utilizado por países como China, Rusia e Irán en todo el mundo. El informe presentado esta semana en Buenos Aires por el Center for the Study of Democracy aborda, específicamente, cómo este modelo es utilizado por estas potencias extrarregionales en la región de América Latina. 

El informe sostiene la existencia de una influencia vertical por parte de China, Rusia e Irán en la región, que se apoyan en redes criminales locales para propagar su influencia en Latinoamérica frente a Estados Unidos. Los dos principales puntos de entrada de estas potencias extrarregionales en América Latina, son, de hecho, el económico y comercial, y el criminal. En este sentido, China opera mediante el comercio, las inversiones estratégicas y los proyectos de infraestructura. Su dinámica no responde, precisamente, a estructuras delictivas y criminales, sino más bien al desarrollo de una estrategia geopolítica que prioriza al comercio y las inversiones estratégicas, como evidencia el caso de Perú, con la construcción del puerto de Chancay. 

Rusia, por su parte, opera en la región a través de campañas de desinformación y estructuras financieras opacas. Estas dinámicas son propias de la guerra híbrida y son las que más utiliza Moscú para influir en la región y desestabilizar política e institucionalmente a los gobiernos regionales de turno, que actualmente en su mayoría se encuentran alineados a Washington. La manipulación mediática es el punto de entrada favorito del Kremlin a la región, según destaca el informe. Rusia financia medios locales para controlar la información e instalar narrativas a favor de Moscú y en contra de Washington, ejerciendo, de este modo, la manipulación mediática. 

Alejandro Cassaglia, Secretario de la Fundación Sherman Kent. Créditos: Def.

Mientras que Irán opera mediante redes clandestinas descentralizadas del crimen organizado local y organizaciones proxy en la región, especialmente Hezbollah, que tiene presencia permanente en la región de la Triple Frontera y otros países como Nicaragua. Este caso, en particular, pone de manifiesto una convergencia directa entre el crimen organizado latinoamericano y el régimen iraní, a través del lavado de activos. En la jornada se explicó, de hecho, que las principales organizaciones criminales de la región convergen con esquemas financieros extranjeros diseñados por Hezbollah, que actúa como un proxy de Teherán en Latinoamérica. El lavado de activos sería utilizado, de este modo, por el régimen iraní, según explicó Cassaglia, para financiar campañas terroristas en el Líbano contra el Estado de Israel.

El informe revela que las potencias extrarregionales utilizan el crimen organizado local para defender y proyectar sus intereses en la región, que se asocian directamente con la desestabilización de Washington en su zona de influencia natural. El interés de China, Rusia e Irán en la región es estratégico y también está vinculado directamente con los minerales críticos, los recursos naturales, el acceso al agua dulce, la presencia en el Atlántico Sur y sin lugar a dudas, la proyección natural hacia la Antártida. 

Conclusiones de la jornada

La jornada dejó varias conclusiones frente al análisis de Shadow Alliances, el informe que muestra cómo China, Rusia e Irán aplican el modelo de guerra híbrida en América Latina. La primera de ellas es que este fenómeno se produce como resultado de las vulnerabilidades preexistentes que tiene la propia región –como por ejemplo, la existencia del crimen organizado latinoamericano, que antecede a estas maniobras de las potencias extrarregionales–. 

Sin embargo, lo que hacen Irán, Rusia y China es acceder oportunamente a las vulnerabilidades preexistentes de la región y ejercer una influencia invisible, a través de diferentes canales, donde, sin lugar a dudas, el criminal, el comunicacional y el comercial son los favoritos. El informe del CSD aporta un diagnóstico regional que ya es advertido hace años y pone de manifiesto cómo China, Rusia e Irán aplican el modelo de guerra híbrida en América Latina, mediante redes y alianzas oscuras y poco lícitas, para proyectar sus intereses en la región y socavar la influencia de Washington, en el marco de una competencia geopolítica creciente.

Ahora la dirección del Center for the Study of Democracy ya anunció que trabaja en una segunda fase de este proyecto académico de relevancia regional, orientada a evaluar la exposición de los países de la región frente a las amenazas externas mencionadas, según precisó Glavinich en diálogo exclusivo con Escenario Mundial. La Argentina estaría entre los principales casos de estudio. 

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