El Ministerio de Defensa del Reino Unido dejó abierta la posibilidad de emplear en el futuro sus cazas furtivos F-35B Lightning en una misión vinculada con la defensa de las Islas Malvinas, luego de ser consultado específicamente sobre ese escenario en el Parlamento británico. Londres no confirmó ningún despliegue ni anunció planes para trasladar esas aeronaves al Atlántico Sur, pero respondió que la fuerza F-35 permanece disponible para recibir “tareas operativas globales” de acuerdo con las prioridades de Defensa.
La definición fue incluida este jueves en una respuesta del Ministerio de Defensa a una pregunta presentada por el diputado conservador Ben Obese-Jecty. El legislador había solicitado conocer qué conversaciones mantuvo el secretario de Defensa británico con su contraparte estadounidense y con la oficina internacional encargada del programa F-35 sobre el futuro uso de los F-35B Lightning en la defensa de las islas.
El Gobierno británico no respondió directamente si esos contactos con Estados Unidos y el F-35 Joint Programme Office se produjeron. Tampoco indicó que exista una planificación específica para operar el modelo desde Malvinas, pero evitó descartar esa alternativa y se limitó a señalar que los F-35 británicos continúan disponibles para operaciones en cualquier región según las prioridades que establezca Defensa.
La formulación obliga a mantener cualquier escenario en potencial. No existe hasta ahora una decisión anunciada para desplegar F-35B en Malvinas, ni el Ministerio informó preparativos logísticos, obras de infraestructura o movimientos de aeronaves vinculados con una misión de ese tipo.
La posibilidad aparece mientras Londres continúa ampliando su fuerza de aviones de quinta generación. En mayo de 2026, la Real Fuerza Aérea británica informó que la llegada de los últimos ejemplares correspondientes a la fase inicial de adquisición llevó a 47 la cantidad de F-35B operativos dentro de la flota británica.
Los aviones se concentran principalmente en RAF Marham y son operados dentro de una estructura conjunta que reúne personal de la Real Fuerza Aérea británica y la Real Armada Británica. Los dos principales escuadrones de primera línea son el 617 Squadron y el 809 Naval Air Squadron, mientras el 207 Squadron cumple funciones de conversión operacional.
La aeronave también constituye el núcleo del componente aéreo de los portaaviones HMS Queen Elizabeth y HMS Prince of Wales. Durante 2025, dos escuadrones completos participaron en el despliegue global del Carrier Strike Group británico, demostrando la capacidad de operar los cazas a grandes distancias de Reino Unido.
Esa experiencia continuó durante 2026. En mayo, F-35B y Typhoon británicos realizaron patrullas de defensa aérea sobre el Mar Rojo a distancias de hasta 1.300 millas de RAF Akrotiri, apoyados mediante reabastecimiento aéreo por aviones Voyager.
La utilización reciente del modelo fuera del territorio británico refuerza precisamente la explicación elegida por Defensa ante el Parlamento: Londres considera a su flota F-35 como una capacidad disponible para asignaciones globales y no únicamente para operaciones desde Reino Unido o desde sus portaaviones.
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