El tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz continúa en niveles reducidos pese a que el presidente de Estados Unidos aseguró que las fuerzas estadounidenses completaron el desminado de la vía y que el corredor se encuentra abierto. Según datos de la empresa de análisis marítimo Kpler, sólo seis embarcaciones atravesaron el estrecho el lunes, frente a una media de aproximadamente 11 buques durante los diez días anteriores. Contrastando con los entre 130 y 140 embarcaciones que solían transitar diariamente por esa vía antes de la guerra.

En detalle, cuatro buques de mercancías ingresaron al estrecho, entre ellos dos petroleros que navegaban vacíos. En sentido contrario, dos embarcaciones salieron del mismo: un pequeño petrolero cargado con gas licuado y otro con combustibles residuales. El volumen de tránsito deja en evidencia que, pese a la declaración estadounidense sobre la apertura del corredor, la actividad comercial permanece muy por debajo de los niveles previos al conflicto.
Bab el-Mandeb como vía alternativa
El contraste con el Estrecho de Bab el-Mandeb, en el Mar Rojo, también resulta significativo. Mientras seis buques atravesaron Ormuz el lunes, 25 embarcaciones cruzaron Bab el-Mandeb. Esta última cifra se encuentra en línea con el promedio de aproximadamente 24 barcos registrado durante los diez días anteriores. Según los datos proporcionados, la reducción del tráfico se concentra particularmente en el corredor de Ormuz.

En este contexto, la situación también repercutió sobre los mercados energéticos. Los precios del petróleo fluctuaron en función de las expectativas sobre un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán y el martes los futuros del Brent registraron una suba del 2,5%, hasta los 89,89 dólares por barril. La evolución del mercado continúa vinculada a la incertidumbre sobre el conflicto y las condiciones de navegación en la región.
Trump afirmó además que Estados Unidos mantiene un control “100%” sobre el Estrecho de Ormuz. El presidente estadounidense sostuvo que Irán todavía puede generar problemas en la región, aunque afirmó que la presión económica está comenzando a afectar al país. También rechazó las exigencias iraníes vinculadas con las consecuencias de la guerra y sostuvo que Teherán debería asumir compensaciones por los daños ocasionados.
El golfo de Omán y un nuevo foco de tensión
A la situación en Ormuz se sumó un nuevo incidente en el cercano Golfo de Omán. Las Operaciones Marítimas Comerciales del Reino Unido (UKMTO) informaron el martes sobre un episodio que involucró a un buque cisterna y fuerzas militares. La organización recomendó a las embarcaciones mantenerse atentas al “entorno operativo en evolución” y señaló que las autoridades estaban al tanto del incidente y que las investigaciones continuaban. No se difundieron mayores detalles.

El escenario muestra, por lo tanto, una diferencia entre la apertura anunciada por Washington y el nivel efectivo del tránsito marítimo. El Estrecho de Ormuz permanece operativo para un número limitado de embarcaciones, pero su actividad sigue muy por debajo de los niveles registrados antes de la guerra. La recuperación sostenida del flujo comercial dependerá de la evolución de la situación militar y, especialmente, de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.













