En el marco de la sexta jornada de los ejercicios anuales Han Kuang, la Armada de Taiwán ha ejecutado un movimiento estratégico clave en el condado de Penghu para fortalecer su capacidad de respuesta ante una posible invasión. El despliegue de lanzadores móviles equipados con misiles antibuque Hsiung Feng II y Hsiung Feng III busca consolidar una defensa de “múltiples capas” en el Estrecho de Taiwán, permitiendo a las unidades posicionarse rápidamente para realizar ataques simulados contra objetivos navales enemigos en áreas marítimas críticas.

Durante el simulacro, que comenzó en la madrugada en las costas de Penghu, el Comando del Primer Teatro de Operaciones coordinó el uso de tanques M60A3, artillería pesada y cañones antiaéreos para repeler un asalto aerotransportado y costero simulado. La importancia de este despliegue radica en que los estrategas taiwaneses consideran a Penghu como el primer objetivo táctico de Pekín; su captura permitiría a China establecer bases avanzadas para ataques masivos con drones y misiles hacia la isla principal de Taiwán.
Como parte de un esfuerzo por aumentar el realismo de la defensa nacional, el ejercicio integró a reservistas locales de Penghu en programas de entrenamiento intensivo de 14 días. Además, en una prueba de resiliencia civil sin precedentes, el gobierno programó una reducción deliberada de la velocidad de internet móvil en varias regiones de Taiwán central.

Esta medida busca evaluar la capacidad de comunicación ciudadana y la respuesta de los servicios críticos bajo condiciones de ancho de banda limitado, simulando un escenario de emergencia o invasión. Con el uso de sistemas avanzados como los misiles Hsiung Feng y la preparación de su infraestructura civil, Taiwán busca proyectar una imagen de resistencia integral capaz de elevar los costos de cualquier aventura militar en el Estrecho.
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