La guerra entre Rusia y Ucrania sumó un nuevo foco de tensión después de que Irán denunciara que un buque comercial iraní fue atacado en el mar Caspio, un hecho que dejó un marinero muerto y otro herido. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, advirtió que la ofensiva “no puede quedar sin respuesta” y calificó el episodio como una grave violación del derecho internacional.

(Crédito de foto: REUTERS/Mustafa Khasaf)
En este sentido, las declaraciones de Araqchi se produjeron tras mantener conversaciones telefónicas con la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, y con el canciller ruso, Serguéi Lavrov. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Lavrov expresó sus condolencias por la muerte del tripulante y respaldó la necesidad de impedir nuevas acciones atribuidas al gobierno de Kiev. El canciller iraní también agradeció a las autoridades de la región rusa de Astracán por la asistencia brindada a la tripulación y aseguró que continúa impulsando gestiones diplomáticas para reducir las tensiones en Oriente Medio.
Desde Kiev, la respuesta fue inmediata. El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, rechazó las amenazas iraníes y sostuvo que Teherán “no tiene derecho a presentarse como víctima”, al considerar que el suministro de armamento iraní a Rusia lo convierte en un actor directo de la guerra. El presidente Volodímir Zelensky afirmó, además, que los ataques de largo alcance realizados durante el fin de semana obtuvieron “muy buenos resultados” y que entre los objetivos alcanzados había embarcaciones vinculadas al transporte de carga militar relacionada con Irán, además de un buque de guerra.
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Mientras tanto, los combates continuaron intensificándose sobre el terreno. Rusia lanzó durante la noche 147 drones de largo alcance contra Ucrania, de los cuales Kiev aseguró haber interceptado o neutralizado 123. Los ataques dejaron víctimas y daños en distintas regiones, entre ellas Zaporiyia, Járkov y Dnipropetrovsk, donde fueron alcanzados edificios residenciales, infraestructura civil y una guardería. En paralelo, Moscú informó que derribó 276 drones ucranianos y denunció que un ataque sobre un edificio de apartamentos en Rostov del Don causó la muerte de cinco personas, incluido un menor.

En medio de esta nueva escalada, Zelensky inició una visita al Reino Unido, donde se reunirá con el primer ministro Andy Burnham antes de viajar a Washington para entrevistarse con el presidente de Estado Unidos, Donald Trump. Londres reiteró su respaldo a Ucrania y anunció la transferencia de la propiedad intelectual del sistema de guerra electrónica Stone Cloak, diseñado para interferir las defensas aéreas rusas y mejorar las capacidades ucranianas frente a los ataques con drones.
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