El Ministerio de Defensa de Japón confirmó este jueves 16 de julio que cuatro buques de las armadas de China y Rusia navegaron conjuntamente hacia el océano Pacífico a través del corredor marítimo ubicado entre la isla principal de Okinawa y la isla de Miyako, uno de los pasos más sensibles de la denominada Primera Cadena de Islas.

La formación fue detectada alrededor de las 2 de la madrugada a unos 90 kilómetros al sudoeste de la isla japonesa de Kume. De acuerdo con el Estado Mayor Conjunto japonés, estaba integrada por el destructor chino Tipo 055 Anshan, con número de casco 103; el destructor Tipo 052D Kaifeng, identificado con el 124; el buque de reabastecimiento Tipo 903A Kekexilihu, con el 903; y el buque ruso Rezkiy, de la clase Steregushchiy, con número de casco 343.
Las unidades continuaron navegando hacia el sur entre Okinawa y Miyako antes de dirigirse al Pacífico. Para seguir sus movimientos, la Fuerza Marítima de Autodefensa desplegó al buque Yuubetsu, perteneciente a la 5.ª Unidad de Patrulla de Defensa y con base en Aomori, junto con un avión de patrulla marítima P-3C del 5.º Grupo Aéreo, estacionado en Naha.
Más allá de tratarse de una navegación realizada por un número reducido de buques, el episodio adquiere una dimensión mayor por su composición, su recorrido y el momento elegido. Las cuatro unidades habían participado en el ejercicio naval conjunto Joint Sea-2026, concluido el 13 de julio frente a la ciudad china de Qingdao, y su avance hacia el Pacífico coincide con la patrulla marítima anunciada previamente por ambos gobiernos.
Una fuerza diseñada para operar más allá de las costas chinas
La composición de la formación muestra que China y Rusia no enviaron únicamente buques destinados a realizar una demostración de presencia. El grupo combina dos grandes combatientes de superficie chinos, una unidad logística capaz de extender su autonomía y un moderno buque ruso perteneciente a la Flota del Pacífico.
El Anshan pertenece a la clase Tipo 055, denominada Renhai por la OTAN, y constituye uno de los mayores y más avanzados combatientes de superficie de la Armada del Ejército Popular de Liberación. Su presencia proporciona al grupo capacidades de defensa aérea, mando, vigilancia y ataque de largo alcance.
A su lado navega el Kaifeng, un destructor Tipo 052D mejorado perteneciente a la Flota del Mar del Norte. La Armada china había confirmado su participación en Joint Sea-2026 junto con el Anshan y el buque logístico Kekexilihu. Este último cumple una función central: reabastecer combustible, alimentos y otros suministros durante operaciones prolongadas sin necesidad de que los buques regresen rápidamente a puerto.
La presencia de un buque de apoyo permite interpretar el movimiento como algo más que un simple tránsito entre dos áreas marítimas. Beijing está demostrando que puede organizar una fuerza con suficiente autonomía para sostener operaciones durante períodos más extensos al este del archipiélago japonés, donde las distancias aumentan y el acceso a bases propias resulta más limitado.
El componente ruso está representado por el Rezkiy, una unidad de la clase Steregushchiy incorporada a la Flota del Pacífico. El Ministerio de Defensa japonés señaló que el mismo buque ya había sido observado atravesando el estrecho de Tsushima entre el 9 y el 10 de mayo, pasando entre Yonaguni e Iriomote pocos días después y recorriendo nuevamente esa zona el 27 de junio. Su incorporación a la formación china prolonga un despliegue regional iniciado varios meses antes.
Del ejercicio Joint Sea-2026 a una patrulla conjunta en el Pacífico
El movimiento detectado por Japón constituye la continuidad operativa del ejercicio Joint Sea-2026, realizado entre el 6 y el 13 de julio en aguas y espacio aéreo próximos a Qingdao, en el mar Amarillo.
Las maniobras incluyeron reconocimiento conjunto, defensa aérea y antimisiles, ataques contra objetivos marítimos, fuego real, operaciones de búsqueda y rescate y el empleo de sistemas no tripulados. China aportó destructores, una fragata, buques de apoyo y un submarino, mientras que Rusia desplegó al crucero de misiles Varyag, el Rezkiy, el submarino convencional Ufa y el buque de rescate Igor Belousov.
Desde antes del inicio del ejercicio, el Ministerio de Defensa chino había anunciado que una parte de las fuerzas participantes continuaría posteriormente hacia “áreas relevantes” del Pacífico para realizar una patrulla conjunta. Beijing no precisó entonces la ruta, el número de unidades ni la duración de la misión.

Como informó previamente Escenario Mundial, Joint Sea-2026 no debía analizarse solamente como un ejercicio frente a las costas chinas. La patrulla posterior era el elemento que permitiría observar hasta qué punto la coordinación alcanzada en un escenario controlado podía trasladarse hacia operaciones combinadas de mayor alcance. El paso entre Okinawa y Miyako ofrece ahora la primera confirmación pública de esa transición.
El grupo detectado por Japón no incluye a todos los buques que participaron en las maniobras. Sin embargo, la elección de dos destructores chinos, un buque logístico y una unidad rusa muestra la conformación de una fuerza seleccionada para navegar de manera autónoma hacia el Pacífico occidental.
Okinawa y Miyako, una salida estratégica hacia el Pacífico
El corredor entre Okinawa y Miyako representa uno de los principales accesos desde el mar de China Oriental hacia el mar de Filipinas y el Pacífico occidental. También atraviesa el arco formado por Japón, Taiwán y Filipinas que suele ser identificado como la Primera Cadena de Islas.
Desde la perspectiva china, mantener un acceso regular a estos pasos resulta indispensable para que su flota pueda dejar de operar como una fuerza concentrada cerca de las costas continentales y proyectarse hacia espacios marítimos más amplios. Para Japón y Estados Unidos, por el contrario, estos corredores forman parte de una línea territorial y militar fundamental para vigilar los movimientos de la Armada china.
Un informe publicado en junio por el Ministerio de Defensa japonés sostuvo que los buques del Ejército Popular de Liberación avanzan hacia el Pacífico con una frecuencia creciente y utilizando rutas cada vez más diversas. El documento identificó expresamente los pasos entre Okinawa y Miyako, Yonaguni e Iriomote y Yonaguni y Taiwán como corredores recurrentes de las operaciones chinas.
Tokio también advirtió que la actividad conjunta entre China y Rusia se ha expandido durante los últimos años. Después de Joint Sea-2021, ambas armadas llevaron adelante su primera navegación conjunta alrededor de Japón, mientras que ejercicios posteriores también fueron seguidos por patrullas combinadas.
El tránsito del 16 de julio no representa por sí mismo el inicio de una nueva crisis. Su importancia reside en que confirma una práctica cada vez más consolidada: China utiliza los pasos de la Primera Cadena de Islas para desplegar fuerzas capaces de operar en el Pacífico, mientras Rusia incorpora algunas de sus unidades a esas misiones.
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