Las Fuerzas Armadas de Ucrania atacan puertos rusos, pero el Rusia lanzó durante la madrugada de este lunes (6) una ofensiva masiva con misiles y drones sobre territorio ucraniano que dejó al menos veinte muertos, decenas de heridos y expuso una de las vulnerabilidades actuales de Kiev, y es la falta de interceptores Patriot para neutralizar misiles balísticos. Según datos de la Fuerza Aérea ucraniana, ninguno de los 23 misiles balísticos disparados por las fuerzas rusas pudo ser derribado, aunque las defensas sí lograron destruir 37 misiles de otro tipo y más del 90 % de los 351 drones empleados en el ataque.

En este sentido, la ofensiva se produjo apenas días después del ataque más mortífero del año contra la capital ucraniana y en vísperas de la cumbre de la OTAN en Ankara, donde el presidente Volodimir Zelenski tiene previsto reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Zelenski volvió a reclamar el envío urgente de más interceptores Patriot, al afirmar que “mientras los misiles Patriot permanezcan en los arsenales de nuestros aliados, Rusia solo se verá alentada a seguir destruyendo edificios residenciales”. Su pedido coincide con la preocupación de varios gobiernos europeos por el retraso en las entregas de sistemas de defensa aérea prometidos a Ucrania.
Mientras soportaba el intenso bombardeo, Ucrania mantuvo su estrategia de ataques de largo alcance sobre territorio ruso. Las Fuerzas Armadas anunciaron operaciones contra tres refinerías de petróleo —incluida la de Omsk, una de las mayores del país—, dos embarcaciones vinculadas a la denominada “flota en la sombra” rusa en el mar de Azov y los puertos bálticos de Ust-Luga y Vysotsk, infraestructuras fundamentales para las exportaciones energéticas rusas. Además, un ataque con drones provocó un apagón temporal en Sebastopol, principal base de la Flota rusa del Mar Negro en Crimea.
Ucrania busca trasladar parte de la guerra al aparato logístico y energético de Rusia
Estos ataques responden a la estrategia que Kiev viene profundizando desde hace meses de trasladar parte de la guerra al aparato logístico y energético ruso. Los puertos de Ust-Luga, Primorsk y Novorossiysk concentran buena parte de las exportaciones marítimas de petróleo de Rusia, que alcanzaron cerca de tres millones de barriles diarios durante junio, según datos del mercado internacional. Golpear estas instalaciones busca reducir los ingresos energéticos del Kremlin y dificultar el abastecimiento de combustible para las fuerzas rusas desplegadas en el frente.

Telegram / Zelenski/ Oficial
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que los bombardeos tuvieron como objetivo instalaciones militares, aeródromos e infraestructura energética ucraniana, utilizando armas de precisión lanzadas desde plataformas terrestres, aéreas y navales. Moscú intensificó este tipo de campañas aéreas mientras el avance terrestre continúa siendo lento en varios sectores del frente.
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