El gobierno de China expresó su rechazo al posible despliegue del sistema de misiles de alcance medio Typhon por parte de Estados Unidos en territorio japonés, en el marco de ejercicios militares conjuntos previstos entre junio y septiembre. La declaración fue realizada por el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, quien advirtió que este tipo de armamento “socava la seguridad estratégica regional” y aumenta el riesgo de confrontación militar en el Indo-Pacífico.

Según reportes citados por medios chinos y japoneses, el sistema Typhon sería desplegado temporalmente en la base aérea de Kanoya, ubicada en la prefectura de Kagoshima, al sur de Japón. En cuanto a su capacidad, el sistema puede lanzar misiles multipropósito, incluidos misiles de crucero Tomahawk y SM-6, que pueden alcanzar objetivos a cientos o miles de kilómetros de distancia. Beijing sostiene que se trata de un sistema “estratégicamente ofensivo” y acusa a Washington de incentivar la militarización regional.
Durante una conferencia de prensa, Guo Jiakun afirmó que China “se opone firmemente al despliegue de sistemas de misiles de alcance medio por parte de Estados Unidos en países asiáticos” y reclamó tanto a Washington como a Tokio que “corrijan sus movimientos erróneos” y atiendan las preocupaciones de los países de la región. Además, el funcionario vinculó el posible despliegue con lo que definió como una “acelerada remilitarización de Japón”, una crítica que Beijing mantiene desde hace varios años frente al aumento del gasto militar japonés y las reformas impulsadas por sectores conservadores del Partido Liberal Democrático.
Desde la salida de Estados Unidos del Tratado INF en 2019 —que prohibía misiles terrestres de alcance intermedio—, Washington comenzó a explorar nuevos sistemas en Asia con el objetivo de contrarrestar el avance militar chino. Paralelamente, Japón aceleró su modernización defensiva mediante el incremento de su presupuesto militar, la adquisición de sistemas de contraataque y una cooperación cada vez más estrecha con las fuerzas estadounidenses.
Crece la tensión en el Indo-Pacífico por el despliegue de misiles estadounidenses
En paralelo, China incrementó durante los últimos años sus ejercicios militares alrededor del Mar de China Oriental, el estrecho de Taiwán y el Mar de China Meridional, mientras refuerza su capacidad misilística y naval. En conjunto, Tokio y Washington consideran que estos movimientos representan un desafío para la seguridad regional y justifican el fortalecimiento de la cooperación militar bilateral. En respuesta, Beijing acusa a ambos países de alimentar una lógica de bloques militares y de poner en riesgo la estabilidad mediante una política de contención estratégica.

Finalmente, la controversia por el sistema Typhon refleja el aumento de las tensiones geopolíticas en el Indo-Pacífico y la consolidación de una carrera militar cada vez más visible entre las principales potencias de la región. Más allá del despliegue de misiles, el debate expone las diferencias entre China, Estados Unidos y Japón sobre el equilibrio estratégico regional y el futuro de la seguridad en una zona considerada central para el comercio mundial y la competencia entre grandes potencias.













