El Mercosur volverá a debatir la situación de Venezuela luego de que el vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, señalara que la suspensión del país podría ser revisada si se consolida un “momento diferente” en Caracas. De este modo, la declaración puso en la mesa una discusión congelada desde hace años dentro del bloque sudamericano.

Con anterioridad, Venezuela había sido suspendida en 2017 por decisión de los socios fundadores luego de cuestionamientos al orden democrático interno y por incumplimientos dentro del Mercosur. Desde entonces, perdió participación plena en las instancias políticas y comerciales del bloque.En este contexto, para que Caracas regrese formalmente, se requiere el consenso de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, además de una evaluación política y técnica sobre el cumplimiento de las reglas comunes.
En paralelo, el planteo de Brasil coincide con una etapa de redefinición del Mercosur, donde los socios buscan mayor apertura comercial y nuevos márgenes de coordinación política. Con este escenario, un eventual retorno de Venezuela también sumaría al bloque una de las mayores reservas energéticas del mundo.

Sin embargo, la discusión excede lo económico. En concreto, reincorporar a Venezuela también implicaría equilibrar intereses comerciales, alineamientos diplomáticos y la vigencia de la cláusula democrática. Por eso, la decisión final será una señal relevante sobre el rumbo político que busca adoptar el Mercosur en los próximos años.













