El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que apoya la prorrogación de una ley que permite el espionaje a extranjeros sin orden judicial, uno de los puntos controvertido de la Foreign Intelligence Surveillance Act (FISA por sus siglas en inglés), que data de 1978.

Sin embargo, su ítem más polémico es relativamente reciente: se trata del título 702, añadido en 2008, que en 2018 recibió de Trump una prórroga similar a la cual está por expirar este año. Este inciso de la FISA permite la recolección masiva de registros telefónicos de personas en el extranjero sin necesidad de una orden judicial, así como el posterior veto para ingresar a Estados Unidos basado en este material.
Trump renueva una ley que permite el espionaje sin orden judicial a extranjeros: “Les guste o no, es muy importante para las Fuerzas Armadas
Instituida después de los escándalos de privacidad asociados al escándalo Watergate que terminaron con el segundo mandato de Richard Nixon, la FISA busca establecer una serie de garantías para la seguridad de las comunicaciones de los ciudadanos norteamericanos. Sin embargo, influenciada más tarde por el clima de vigilancia post 11 de septiembre de 2001, la legislación sumó a mediados de este siglo el mencionado artículo 702, que a pesar de estar dirigido a personas extranjeras no deja de afectar potencialmente a los ciudadanos estadounidenses.

“Periodistas, trabajadores de ONG, personas con familia en el extranjero, todas ellas podrían tener sus comunicaciones barridas por esta vigilancia meramente porque hablaron con alguien fuera del país”, se quejó el senador demócrata por Oregon Ron Wyden, quien recordó la garantía constitucional de que todo análisis de las comunicaciones de las personas con ciudadanía de Estados Unidos debe hacerse con una orden judicial.
Más allá de las preocupaciones, el propio Trump manifestó que está a favor de extender el programa por dos años y medio: “El hecho es, ya sea que te guste la FISA o no, es extremadamente importante para nuestras Fuerzas Armadas”. Aunque en el pasado vociferó su oposición a la ley, el presidente sostuvo que su apoyo se debe a cambios implementados en la misma: “Mi administración ha trabajado incansablemente para asegurarse de que estas reformas a FISA se ejecuten agresivamente en cada nivel del Poder Ejecutivo para mantener a los americanos a salvo, mientras protegemos nuestras sagradas libertades civiles garantizadas por nuestra gran Constitución”. La postura lo distanció de sí mismo en 2024, la última vez que se renovó la ley, cuando desde la oposición escribió en redes sociales: “MATEN FISA”.
Dado el apoyo expreso del presidente al texto actual de la legislación, es poco probable que los legisladores norteamericanos logren modificaciones en el texto, a pesar de preocupaciones bipartidarias acerca de su implicancia para las libertades civiles. El representante republicano de Arkansas Rick Crawford, quien encabeza el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, ya anunció que se plegará a la voluntad de Trump de prorrogar la legislación por 18 meses.
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