China respondió a Donald Trump tras sus declaraciones sobre el Estrecho de Ormuz, en medio del bloqueo parcial impuesto por Estados Unidos al tránsito marítimo vinculado a Irán.
Las declaraciones de Beijing se producen tras el bloqueo parcial de Estados Unidos al tránsito marítimo vinculado a Irán en el Estrecho de Ormuz, una medida que —según sostuvo la portavoz china— fue consecuencia de una escalada impulsada por Washington y que ya afecta al comercio energético global.

Bloqueo parcial y confusión sobre el alcance
A las 10:00 (hora del este de Estados Unidos), el Comando Central estadounidense inició un bloqueo selectivo del tránsito de buques con destino a puertos iraníes o procedentes de ellos, tanto en el Golfo Pérsico como en el Golfo de Omán. Si bien inicialmente se interpretó como un cierre total del Estrecho de Ormuz —tal como sugirió Trump—, posteriormente se aclaró que no se impediría el paso general por la vía marítima, sino únicamente el tráfico vinculado a Irán.
No se trata de un bloqueo completo del estrecho, pero sí de una restricción que puede alterar significativamente las rutas comerciales y energéticas en una de las zonas más sensibles del mundo.

Qué dice China
Desde Beijing, la reacción fue inmediata. Además de Mao Ning, el ministro de Defensa chino, el almirante Dong Jun, subrayó la importancia estratégica del vínculo con Irán. “Tenemos acuerdos comerciales y energéticos con Irán. Esperamos que otros no interfieran en nuestros asuntos. El Estrecho de Ormuz está abierto para nosotros”, aludió.
En la misma línea, el portavoz de Exteriores Guo Jiakun advirtió que la estabilidad del estrecho es esencial para el comercio global. “Mantener su seguridad, estabilidad y paso sin obstáculos sirve a los intereses comunes de la comunidad internacional”, sostuvo. Además, vinculó directamente las tensiones actuales con el conflicto en curso. “La causa principal de las interrupciones en la navegación radica en el conflicto con Irán. La solución es un alto el fuego y el fin de las hostilidades cuanto antes”, expresó.

Presión energética
Las restricciones en el Estrecho de Ormuz ya impactan en los mercados energéticos. El petróleo volvió a superar los 100 dólares por barril y, aunque los precios de referencia reflejan entregas a futuro, el mercado físico muestra señales más críticas donde refinerías están pagando fuertes sobreprecios para asegurar suministro inmediato.
Este desajuste anticipa un posible salto adicional en los precios a medida que se agoten los cargamentos previos al conflicto —previsto hacia fines de abril—, lo que podría trasladarse rápidamente a combustibles e industrias a nivel global.
En este contexto, China busca posicionarse como actor estabilizador, presionando por una desescalada que garantice el flujo energético, mientras Estados Unidos endurece su postura frente a Irán.
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