Aliarse con Donald Trump, un líder internacional impredecible, tiene sus consecuencias: el mandatario atacó Irán sin avisarle a sus aliados. Y ahora, a medida que el cierre del Estrecho de Ormuz golpea a la economía mundial, parece que la primera ministra italiana Giorgia Meloni se ha percatado de esto: la líder italiana se distanció del presidente estadounidense durante un discurso parlamentario, en un intento por salvar su mandato tras una dura derrota en un referéndum llevado a cabo en marzo.

“El Oeste se sostiene sobre dos patas: la europea y la americana. Si no avanzan en la misma dirección, corre el riesgo de parálisis”, advirtió Meloni, agregando que seguía creyendo “en la necesidad de trabajar para asegurar la unidad de Occidente”. El discurso llega después de que el gobierno perdiera un referéndum sobre la reforma de la justicia que muchos consideraron una votación sobre la propia Meloni. Sus aliados atribuyen la derrota al aumento de los precios de la energía causado por la guerra en Irán y a la amistad de Meloni con Trump.
Por ello, intentando revertir la situación, la primera ministra enfatizó públicamente sus desacuerdos con el líder estadounidense por primera vez desde que Trump fue reelegido en 2024: “Como es habitual entre aliados, debemos decirlo claramente incluso cuando no estemos de acuerdo”, y enumeró episodios en los que afirmaba que su gobierno se enfrentó a la Casa Blanca, desde aranceles “que muchas veces hemos definido como una elección equivocada”, hasta defender “el honor de nuestros soldados en Afganistán, que habían sido definidos como inútiles”, y proteger la integridad territorial de Groenlandia junto a sus aliados europeos.
Meloni también describió la guerra en Irán como “una operación militar con la que Italia no estuvo de acuerdo y en la que no participó … un hecho que emergió en toda su concretez con el asunto Sigonella”, continuó. Se refería —por primera vez en una declaración pública— a la reciente decisión de Italia de negar el permiso para que un avión militar estadounidense aterrizara en la base aérea de Sigonella, en Sicilia, antes de volar a Medio Oriente.
Las declaraciones de Meloni son un claro giro retórico sobre su alianza con Trump, que es muy impopular en Italia: según un sondeo de POLÍTICO, el 46% cree que Estados Unidos es una amenaza. Y dicha tendencia está generando una situación sin precedentes en Europa: por primera vez, Washington es considerado una amenaza más importante que China.
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