La Armada de EE.UU. concentra dos grupos de portaaviones alrededor de Irán, envía un tercero y mantiene al USS Nimitz frente a Sudamérica

El portaaviones USS Gerald R. Ford (CVN-78), buque insignia del Carrier Strike Group Twelve, parte del Caribe rumbo a Medio Oriente/ Créditos: MC2 Maxwell Orlosky / U.S. Navy

Imágenes satelitales confirman que el portaaviones de la Armada de EE.UU. USS Gerald Ford se encuentra en el Mediterráneo oriental / Créditos: MC2 Maxwell Orlosky - U.S. Navy

La Armada de Estados Unidos mantiene al menos dos grupos de portaaviones desplegados en torno al teatro de operaciones de Medio Oriente, tiene un tercero en tránsito desde la costa este y, al mismo tiempo, conserva presencia visible en el hemisferio occidental con el USS Nimitz navegando tras su paso por Panamá. La foto global del despliegue al 6 de abril confirma que Washington está sosteniendo una arquitectura naval simultánea sobre varios frentes, con prioridad operativa en la crisis con Irán pero sin retirar del todo su señal de presencia sobre otras regiones.

Un EA-18G Growler, asignado al Escuadrón de Ataque Electrónico (VAQ) 133, se prepara para despegar desde la cubierta de vuelo del portaaviones clase Nimitz USS Abraham Lincoln (CVN 72) durante la Operación Epic Fury, el 15 de marzo de 2026. (Foto de la Marina de los EE. UU.)

De acuerdo con el último rastreo de USNI News, la flota estadounidense tiene 291 buques en su battle force total, con 108 desplegados y 83 navegando. En ese mapa aparecen como piezas centrales el USS Abraham Lincoln en el Mar Arábigo, el USS Gerald R. Ford en el Mediterráneo oriental, el USS George H.W. Bush cruzando el Atlántico, el USS Nimitz en el Pacífico oriental, el USS George Washington en Yokosuka y los grupos anfibios de los USS Tripoli, USS Iwo Jima y USS Boxer repartidos entre el área de CENTCOM, el Caribe y el Pacífico.

El núcleo duro del despliegue sigue estando alrededor de Irán. El USS Abraham Lincoln (CVN-72) opera en el Mar Arábigo en apoyo de Operation Epic Fury, acompañado por su ala aérea embarcada y destructores de escolta. En paralelo, el USS Gerald R. Ford (CVN-78) volvió a quedar ubicado en el Mediterráneo oriental después de una escala en Split, Croacia, donde realizó reparaciones tras el incendio sufrido semanas atrás durante su despliegue. A eso se suma el USS George H.W. Bush (CVN-77), que zarpó desde Norfolk el 31 de marzo para iniciar su despliegue y que podría convertirse en el tercer portaaviones vinculado al teatro de la crisis si finalmente se dirige hacia la región.

El USS Abraham Lincoln (CVN 72) navegando por el mar Arábigo en apoyo de la Operación Furia Épica, el 27 de marzo de 2026. Créditos: U.S. Central Command.

Ese dispositivo no se limita a los portaaviones. En el Mar Rojo operan al menos dos destructores lanzamisiles, mientras que en el área de responsabilidad de CENTCOM también se encuentra el grupo anfibio del USS Tripoli (LHA-7) junto al USS New Orleans y elementos de la 31st Marine Expeditionary Unit. En términos prácticos, esto le da a Estados Unidos una combinación de aviación embarcada, defensa antiaérea, misiles de ataque de precisión, proyección anfibia y capacidad de respuesta escalonada sobre el arco que va del Mediterráneo al Golfo de Omán.

Pero el dato que más interesa para la región es el recorrido del USS Nimitz (CVN-68). El portaaviones estuvo en aguas de Panamá como parte del ejercicio multinacional Southern Seas 2026 y luego retomó navegación con rumbo al sur, en una circunnavegación de Sudamérica antes de dirigirse a Virginia, donde más adelante será dado de baja. SOUTHCOM subrayó que el despliegue busca reforzar asociaciones marítimas, interoperabilidad y seguridad en el Caribe, Centroamérica y Sudamérica.

El portaviones USS Nimitz de Estados Unidos pasará a retiro / Créditos: archivo

Al mismo tiempo, la distribución del resto de la flota muestra que la Armada de EE.UU. no vació por completo el Indo-Pacífico para reforzar Medio Oriente. El USS George Washington sigue en Yokosuka, mientras el grupo anfibio del USS Boxer partió desde Pearl Harbor hacia el Pacífico. Eso no elimina el hecho de que la prioridad inmediata está puesta en la guerra con Irán, pero sí matiza la idea de una transferencia total de masa naval desde Asia hacia el oeste. Más bien, lo que aparece es otra cosa: una administración de presencia global con concentración táctica en el frente más caliente del momento.

Tal como anticipó Escenario Mundial, el despliegue del USS George H.W. Bush abría la posibilidad de que Estados Unidos sumara hasta tres portaaviones ligados al teatro de Medio Oriente, aun cuando no todos estuvieran ya en posición de combate al mismo tiempo. En línea con lo relevado previamente por Escenario Mundial sobre el Ford, el Lincoln y los tiempos de arribo del Bush, el nuevo mapa naval confirma que la señal estratégica ya está emitida: Washington quiere sostener presión continua sobre Irán, asegurar relevo de fuerzas en el área crítica y, al mismo tiempo, no resignar del todo su capacidad de mostrar bandera en otros tableros, incluido el hemisferio occidental.

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