- La muerte de una ciudadana estadounidense, Renee Nicole Good, de un tiro en la cabeza disparado por un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) el pasado 7 de enero ocasiona protestas contra la agencia en Minneapolis, la ciudad más poblada de Minnesota.
- Donald Trump amenazó con invocar el Acta de Insurrección, una ley del Siglo XIX que le permite al presidente movilizar sobre los estados tropas o efectivos de la Guardia Nacional federalizados para cumplir funciones de policía.
- Legisladores republicanos exhortan al presidente a no azuzar el conflicto en un año donde el partido deberá revalidarse en las urnas en las elecciones de medio término.

Donald Trump amenazó al estado de Minnesota con invocar una ley del siglo XIX para enviar al ejército a la Minneapolis, donde continúan las protestas originadas a partir de la muerte de Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense madre de tres hijos, a manos de un agente del ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas).
La posibilidad de que el presidente invoque el Acta de Insurrección, que permite el despliegue de tropas o guardias nacionales federalizadas para cumplir funciones policiales en los estados, se discute en la Casa Blanca y el Congreso de Estados Unidos, donde legisladores republicanos temen que esta medida, que no se aplica desde los disturbios en Los Ángeles de 1992, pueda azuzar el conflicto en un año donde el país tendrá elecciones de medio término.
Las protestas por la presencia aumentada de ICE en el estado comenzaron poco antes de la muerte de Renee Good, cuando el gobierno federal dispuso un mayor contingente de oficiales para responder a videos en internet que aducían que miembros de la comunidad somalí, afincada en Minnesota desde los años 90 y estimada en alrededor de 80.000 personas -más de la mitad nacidas en Estados Unidos– realizaban fraudes para cobrar subsidios que no les correspondían. En el pasado, Trump llamó a los somalíes “basura” y dijo que no los quería en el país.
La muerte de Renee Good a manos de un agente de ICE desencadena protestas en Minnesota
La directora del departamento de Seguridad Interior, Kristi Noem, cumplió con el pedido y el 5 de enero aumentó el despliegue de agentes del ICE en las calles de Minneapolis en lo que llamó “el mayor operativo” en la historia de esa cartera. Dos días después, en uno de los controles montados por la agencia en la capital estatal, una mujer que buscó esquivar a los oficiales con su auto recibió un disparo en la cabeza. El análisis posterior determinó que su nombre era Renee Nicole Good, ciudadana estadounidense oriunda de Colorado Springs y madre de tres niños al menor de los cuales, de seis años, acababa de dejar en la escuela. “Fue algo tan estúpido”, dijo Donna Granger, la madre de Good, sobre las circunstancias de la muerte de su hija, “probablemente estaba aterrorizada”.
Horas después de lo sucedido, Noem calificó a Good como una “terrorista doméstica”, y dijo que había intentado usar su auto como arma contra los agentes de ICE. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, culpó a Good de su muerte, calificando el hecho como “una tragedia provocada por ella misma”. También aseguró que el agente del ICE, de quien dijo que tiene “inmunidad absoluta”, podría haber estado “sensible” por haber sido herido durante un altercado no relacionado el año pasado.
El presidente Trump pasó de afirmar que Good había atropellado con su auto al agente del ICE, algo que no se ve en los videos que trascendieron del hecho, a decir en una entrevista reciente con la cadena CBS que “el video puede verse de dos maneras”. “Estoy seguro que en situaciones normales era una persona sólida, maravillosa. Pero, ya sabes, sus acciones fueron bastante duras”, dijo en un mensaje dirigido al padre de Good, un declarado votante trumpista.
Trump amenaza con enviar el ejército a Minnesota para acallar las protestas por la muerte de Renee Nicole Good
Las circunstancias alrededor de la muerte de Good dieron pie a numerosas protestas contra la presencia de ICE en Minnesota. El gobernador demócrata, Tim Walz (compañero de fórmula como vicepresidente de Kamala Harris en las últimas elecciones), incluso pidió el retiro de la agencia del estado, algo que fue negado por Noem, quien en cambio prometió sumar más oficiales a los 2000 que ya tienen presencia en la ciudad.
Las protestas tomaron un cariz más confrontativo luego de un segundo tiroteo este miércoles 14 de enero, donde un agente del ICE disparó a la pierna de un ciudadano venezolano al que había detenido en un control luego de que otros dos venezolanos salieran de un edificio cercano con una pala y una escoba para atacarlo, según la versión oficial.
En respuesta a estas manifestaciones, Trump amenazó con invocar el Acta de Insurrección, que permite al presidente desplegar tropas o efectivos federalizados de la guardia nacional (que usualmente depende de los estados), para realizar tareas de policía. En el pasado, Trump ha agitado esta posibilidad en otros lugares sin llegar a aplicarla. Incluso lo hizo en Minneapolis en 2020, cuando la ciudad pasó por noches de tensión debido al vandalismo originado en las protestas por la muerte de George Floyd, un ciudadano afroamericano que murió asfixiado por la rodilla de un policía blanco que lo había detenido.

Ese caso fue citado como un deja vu por la senadora republicana por Alaska Lisa Murkowski, quien dijo que lo que pasa en Minnesota “se siente como el clima que atravesamos durante el tiempo de George Floyd“. La legisladora, parte de un grupo de senadores del Grand Old Party que buscaron desalentar al presidente de invocar el Acta de Insurrección en un año donde el partido tendrá que revalidarse en las urnas en las elecciones de medio término, llamó a la administración Trump a ser “muy cuidadosa” con las medidas que tome para apaciguar el conflicto en Minneapolis: “Siento que desde el tiroteo fatal necesitamos ser muy, muy cuidadosos y cautelosos con cómo procedemos, no solo en Minnesota pero también en otras áreas, para mantener bajo el conflicto, el potencial de conflicto relacionado a ICE“.
Hay que recordar que la agencia experimentó un aumento de personal, recursos y competencias durante la administración Trump para llevar adelante la promesa de campaña hecha por el republicano de deportar 3000 inmigrantes por día, una cifra tan elevada que ha llevado a ICE a detener personas con estatus de refugiado, ciudadanías precarias o largo historial de residencia en el país con condenas por delitos menores como infracciones de tránsito, lo que ha producido protestas en ciudades como Los Ángeles, Chicago y Nueva York.
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