Desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la captura de su par venezolano Nicolás Maduro, una de las grandes cuestiones es qué planes tiene Washington para el país latinoamericano, ya que uno de sus objetivos es controlar el petróleo que allí se produce. Sin embargo, en un momento en el que muchos esperaban la democratización de Venezuela, poco y nada se sabe sobre la opinión de los propios afectados al respecto.

Por ello, intentando esclarecer esta última cuestión, Escenario Mundial conversó en exclusiva con la periodista venezolana Nasthacha Carreño quien, desde Caracas, comentó cómo se está viviendo la actual situación.
Según Carreño, la madrugada del 3 de enero fue una “noche atemorizante. Por primera vez, los venezolanos escuchamos aviones atravesar el cielo y bombardeos. Muchas personas desde sus casas, que estaban cerca de los lugares que fueron objetivos estratégicos, pudieron ver columnas de humo”.
“Fue una noche muy difícil en donde eran horas de angustia y, a medida que íbamos conociendo algunos detalles, el miedo era mayor, principalmente por el temor de que pudiese haber otro ataque”, detalló.
Respecto a cómo el chavismo reaccionó, Carreño explica que, en esas primeras horas, el gobierno pareció estar paralizado. “Había una especie de vacío que nada llenaba. No había en ese momento quién tomara de alguna manera el control de la situación”.
El “nuevo” chavismo
Pero ahora, aunque la entrevistada reconoce que el chavismo logró tomar control de la situación, ya ha comenzado una transición dentro del mismo movimiento.
“Hay un reordenamiento del poder y eso es lo que hemos visto en estos últimos días. Y, en medio de todo eso, el chavismo ya está ejecutando una hoja de ruta que parece dictada por Estados Unidos”, detalló.

Mientras tanto, Carreño asegura que la población sigue en un estado como de letargo, de conmoción. “Creo que todavía la gente no entiende muy bien la gravedad de lo que pasó en cuanto a nuestra situación como estado y el asunto de la soberanía”.
Por otro lado, Carreño destaca que la frágil situación económica que tiene el país es igual de grave. “Con esta crisis el dólar no oficial se ha disparado y los productos se han encarecido. Eso sin dudas es lo que afecta más directamente al venezolano”.
“Y esto preocupa mucho más porque, mientras el chavismo intenta concretar el reordenamiento de poder, es la situación económica lo que le está haciendo más daño a la gente”, agregó.
Por último, Carreño explicó que no deja de sorprender como el chavismo aceptó el plan de transición que Estados Unidos, ya que ver al regimen dirigido por Washington era algo inimaginable. Sin embargo, esto no es una garantía de que algo vaya a cambiar dentro de Venezuela, ya que Washington parece más interesado por el petróleo que por una democratización.
“Hay una sensación de que no se sabe realmente hasta qué punto la intervención es buena. Realmente no hay certezas de que esto va a consolidar los tan ansiados cambios en el país”, sentenció.
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