Las fuerzas armadas de Rusia afirmaron haber lanzado uno de sus misiles hipersónicos Oreshnik, cuyo diseño tiene capacidad nuclear, contra Ucrania. Si bien en este caso las municiones y submuniciones del arma eran convencionales, el uso de este sistema puede ser visto como un gesto de hasta dónde está dispuesto a llegar Vladimir Putin en el conflicto, donde las negociaciones de paz se encuentran actualmente estancadas.

De hecho, el ejército ruso aseguró que el lanzamiento del Oreshnik, término ruso para el árbol de avellanas, se hizo en retaliación por el supuesto ataque contra una de las residencias de Putin del que Moscú acusa a Ucrania, aunque sin proporcionar evidencia sobre lo que, sostienen, fue un bombardeo con drones, que no lograron impactar en la casa que el mandatario tiene en la región de Novgorod.
Rusia afirma haber lanzado en Ucrania su misil hipersónico Oreshnik, de capacidad nuclear
El Ministerio de Defensa ruso afirmó que el misil, desarrollado en 2024, se utilizó para atacar infraestructura crítica en Ucrania, un evento casi cotidiano a ambos lados de la frontera mientras las negociaciones de paz se empantanan en la asignación de soberanía sobre distintos territorios disputados en durante el conflicto y las garantías de seguridad posteriores al mismo.
El ataque habría ocurrido en la región de Lviv, al oeste de Ucrania, donde el gobernador Maksym Kozytskyi informó que una infraestructura fabril crítica había sido impactada. La prensa local aseguró que el ataque tuvo como destino la ciudad de Stryi, y que los objetivos podrían haber sido un yacimiento gasífero con una instalación de almacenamiento de grandes proporciones. En cambio, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que el objetivo fue una fábrica de drones desde la cual se ensamblaron las armas utilizadas en el ataque a Putin.

El evento marca el segundo uso del misil Oreshnik en batalla, luego de un ataque sin munición explosiva sobre una fábrica de armamento en Dnipro. Se trata de un misil balístico de alcance intermedio que puede volar alrededor de 5500 km, lo cual le permitiría alcanzar la mayor parte de Europa, una amenaza latente en un momento donde el continente busca establecer las garantías de Ucrania que protegerán al país invadido una vez firmado el armisticio.
En esta ocasión, la fuerza aérea de Ucrania confirmó este viernes 9 de enero que Rusia lanzó el Oreshnik desde su campo de pruebas en el cosmódromo de Kaspustin Yar, cerca del Mar Caspio. Sin embargo, todavía no se informó la existencia de víctimas a partir del ataque, que llega en un momento de postergación de las conversaciones diplomáticas por la paz.

Para profundizar el escenario de incertidumbre regional que afecta a Europa, Vladimir Putin decidió trasladar misiles Oreshnik al régimen aliado de Belarús, desde donde podrían proyectarse como una sombra de capacidades nucleares sobre el Viejo Continente. El mandatario ruso ya había amenazado con utilizar el Oreshnik contra “centros de tomas de decisiones” en Kiev, una línea que todavía no se muestra decidido a cruzar.
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