Los recientes ejercicios militares de China alrededor de Taiwán marcaron un nuevo punto de inflexión en la tensión del Estrecho y son interpretados por analistas regionales como una señal directa hacia Estados Unidos, tanto por su escala como por la cercanía inédita a la costa taiwanesa. Así lo señala un informe publicado por Military Times, que describe las maniobras como un ensayo operativo de bloqueo y una advertencia explícita frente a una eventual intervención externa.

Las maniobras, desarrolladas durante dos días a fines de diciembre bajo el nombre Justice Mission 2025, fueron ejecutadas por el Comando del Teatro Oriental del Ejército Popular de Liberación (EPL) y se extendieron sobre cinco zonas marítimas alrededor de la isla. De acuerdo con el Ministerio de Defensa de Taiwán, por primera vez unidades de artillería de cohetes chinas dispararon munición real dentro de la zona contigua, a solo 24 millas náuticas de la costa, un umbral que eleva sensiblemente la presión militar y política sobre Taipéi.
Según expertos citados por el medio estadounidense, se trató de los ejercicios de mayor alcance desde 2022, año en el que Beijing inauguró esta modalidad de demostraciones militares tras la visita a Taiwán de la entonces presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. A diferencia de otras ocasiones, esta vez no participaron portaaviones, aunque los analistas destacan que el diseño del ejercicio apuntó a simular el cierre de rutas aéreas y marítimas clave, una pieza central de cualquier escenario de coerción o bloqueo prolongado.

Un dato que refuerza la lectura estratégica es la reacción defensiva de Taipéi. El Ministerio de Defensa taiwanés reportó más de 60 salidas aéreas chinas en solo 24 horas, con decenas de aeronaves cruzando la línea media del Estrecho, un límite tácito que durante años funcionó como mecanismo informal de contención. La simulación de bloqueo provocó además la interrupción de cientos de vuelos civiles, incluso hacia islas periféricas, introduciendo un componente de presión económica y social que va más allá de lo estrictamente militar.
Un mensaje calibrado para Washington
Especialistas en seguridad regional coinciden en que el destinatario final de las maniobras no fue únicamente Taiwán, sino también Estados Unidos. El ejercicio se produjo semanas después de que Washington aprobara un paquete de ayuda militar por más de 11.000 millones de dólares para la isla y de que el gobierno taiwanés anunciara un aumento de su presupuesto de defensa. En ese contexto, el EPL habría buscado demostrar capacidades de negación de acceso y advertir sobre el costo de una intervención estadounidense.
Desde Beijing, el mensaje oficial fue inequívoco. El Comando del Teatro Oriental afirmó que las fuerzas chinas permanecerán en “alto nivel de alerta” para frustrar cualquier intento de independencia taiwanesa y de “intervención externa”, reafirmando la postura de China de que la cuestión de Taiwán es un asunto de soberanía nacional.

Del lado taiwanés, en cambio, el tono fue de denuncia. El Consejo de Asuntos Continentales calificó los ejercicios como “irracionales” y acusó a Beijing de alterar el statu quo y poner en riesgo la seguridad de la población civil. Analistas locales subrayan, no obstante, que más allá del impacto mediático, China aún no ha demostrado su capacidad de sostener un bloqueo real durante semanas, especialmente bajo condiciones de interferencia estadounidense y japonesa.
En conjunto, los ejercicios refuerzan una tendencia que viene siguiendo Escenario Mundial: Beijing avanza hacia demostraciones militares cada vez más complejas y cercanas, que no solo presionan a Taiwán, sino que buscan condicionar el margen de maniobra de Estados Unidos. El mensaje implícito es claro: cualquier crisis futura en el Estrecho ya no se librará solo en el plano diplomático, sino bajo un escenario donde el bloqueo y la disuasión militar ocupan un lugar central en la estrategia china.
Te puede interesar: Analistas sostienen que el ataque de EE.UU. a Venezuela le da argumentos a las fuerzas militares chinas para endurecer sus acciones sobre Taiwan












