Estados Unidos podría perder su base militar en la isla Diego García, una de las más importantes que tiene en Asia, a manos de China, una eventualidad probable ante el proceso de descolonización que el Reino Unido realiza en el archipiélago de Chagos para darle soberanía sobre este territorio a la República de Mauricio, cuyo gobierno es aliado de la potencia asiática.

Lo que en principio fue visto como un esfuerzo de Londres por desprenderse del denominado Territorio Británico del Océano Índico se encontró pronto con el obstáculo de los propios chagosianos, que en su mayoría cuestionan la futura potestad de Mauricio sobre el territorio, pero también de los intereses militares de Estados Unidos, que tiene en la isla de Diego García, la más grande del archipiélago de Chagos, una base militar que le permite aprovisionar submarinos, maniobrar portaviones y controlar el Océano Índico, así como proyectarse en África, Medio Oriente, India y Asia.
En el papel, Reino Unido se plegó a las demandas de descolonización y a un fallo adverso del Tribunal Internacional del Derecho del Mar de la ONU, que en 2021 determinó que no tenía soberanía sobre las Islas Chagos. En consecuencia, el gobierno laborista que encabeza Keir Starmer firmó un acuerdo en octubre de 2024 para transferir este territorio a la República de Mauricio, país insular a más de 2000 kilómetros de Chagos, de quien fue separada en 1968 por los británicos.
Sin embargo, el trato actualmente se encuentra congelado por iniciativa de la misma ONU y la Cámara de los Lores, que piden tener en cuenta la visión de la comunidad chagosiana, desplazada forzosamente de Diego García durante la construcción de la base a principios de los años setenta, y que se muestra distante cultural y políticamente de Mauricio. Pero en el trasfondo, también, aparecen las preocupaciones militares de Estados Unidos.
Estados Unidos podría perder su base en Diego García ante China
Con el fin de mantener la base militar de Diego García, compartida con Washington D.C., Reino Unido también se comprometió a pagar una concesión por 99 años a Mauricio. Sin embargo, analistas como Gordon C. Chang, autor del libro “Plan rojo: el proyecto de China para destruir Estados Unidos”, señalan que la letra chica de este acuerdo podría ser catastrófica para la presencia militar de Estados Unidos en la región.
“A partir de la cesión propuesta, se requiere a Gran Bretaña realizar pagos considerables, y si perdiera uno, Mauricio puede reclamar la base”, advirtió Chang en un artículo de opinión en el medio estadounidense The Hill. “El trato ya es impopular en un Reino Unido ajustado de presupuesto, y es enteramente posible que Londres deliberadamente saltee un pago para desligarse del asunto”.

Este escenario sería una pesadilla para Estados Unidos, ya que como plantea Chang, “el gobierno de Mauricio ha sido especialmente amigable con Beijing y está fortaleciendo rápidamente sus vínculos comerciales y de otro tipo con el régimen chino”. El senador republicano por Luisiana John Kennedy, quien llamó al trato británico “estúpido a nivel celular”, puso la posición de China con Chagos y Mauricio en una metáfora: “Xi Jinping está contento como un topo en tierra blanda”.
Sin embargo, el congelamiento de la cesión de Chagos a Mauricio abre una posibilidad de maniobra que Estados Unidos puede aprovechar para estabilizar su permanencia en la que hoy, después de la caída de Afganistán, es una de sus bases más importantes en el Indo-Pacífico.
Te puede interesar: Los conservadores acusan al gobierno del Reino Unido por el acuerdo de Chagos y cuestionan la situación futura de las Islas Malvinas










