En una reciente reunión en Bruselas, los líderes de la OTAN instaron al presidente de Rusia, Vladímir Putin, a aceptar un alto el fuego en Ucrania dentro de un plazo determinado, advirtiendo que, de no hacerlo, enfrentará consecuencias significativas. La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Mélanie Joly, enfatizó la necesidad de establecer un plazo para la respuesta de Rusia, subrayando que la negativa a acordar un alto el fuego debe acarrear repercusiones.
En línea con esto, el ministro de Asuntos Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, también destacó la importancia de fijar “líneas rojas” en el calendario para el alto el fuego en Ucrania. “Tiene que haber líneas rojas en términos de calendario cuando se trata de un alto el fuego en Ucrania”, afirmó Tsahkna, citado desde Dailymail.
Además, señaló que Putin continúa imponiendo nuevas condiciones y que es esencial establecer límites temporales claros para avanzar en las negociaciones. “(El presidente ruso, Vladímir Putin) está pidiendo más, y no solo más sobre Ucrania. Simplemente, está poniendo nuevas condiciones sobre la mesa (…) Debe haber algún tipo de límite en el calendario”, declaró a su llegada a Bruselas.
Estados Unidos se suma al ultimátum de la OTAN para Rusia
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresó que la administración Trump sabrá en cuestión de semanas si Rusia está realmente interesada en la paz. Rubio advirtió que Estados Unidos no participará en “negociaciones interminables” y que se espera una respuesta concreta de Rusia en el corto plazo.
Mientras tanto, los ministros de Asuntos Exteriores del Reino Unido y Francia acusaron a Putin de retrasar deliberadamente las negociaciones de alto el fuego. David Lammy, del Reino Unido, afirmó que Putin sigue obstruyendo y demorando el proceso, mientras que Jean-Noël Barrot, de Francia, indicó que Rusia debe una respuesta a Estados Unidos, ya que Ucrania aceptó los términos del alto el fuego hace tres semanas.
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