En el marco de los nuevos avances tecnológicos y desarrollos científicos en los últimos tiempos, y en un contexto internacional asimétrico, siguen las tensiones y los esfuerzos internacionales por evitar la carrera armamentista en el espacio, con el fin de coordinar acciones en materia de seguridad espacial. Las partes en cuestión, Rusia y China, enfatizan la necesidad de dicha cooperación para prevenir la carrera de armamentos y el despliegue de armas en el espacio exterior. Destacándose la importancia de iniciar negociaciones multilaterales, jurídicamente vinculantes, basadas en el proyecto “Tratado ruso-chino” sobre prevención de despliegue de armas en el espacio exterior, uso de la fuerza o amenaza contra activos espaciales. 

¿La estabilidad espacial sustentada durante la Guerra Fría, está en riesgo hoy?.

Cabe recordar en el análisis, una serie de cuestiones previas. La defensa de activos espaciales, no es un tema menor, ya que durante la Guerra Fría (que tuvo como eje principal la carrera espacial) se lograron altos niveles de seguridad y defensa, gracias a acuerdos previos sobre control de armas. Posteriormente, a ello, se le suma la militarización comocómo factor externo a la seguridad espacial y satelital. Frente a las nuevas dinámicas, es qué comienzan las búsquedas de estrategias de disuasión.

En el marco de la segunda era espacial, los esfuerzos se han centrado en desarrollar capacidades contraespaciales, sobre todo Rusia y China. Como antecedente más reciente e importante en el análisis, se encuentra el ensayo chino ASAT realizado en 2007, caracterizado como una condena internacional qué afectó a la reputación de China. Dentro de sus consecuencias se destaca un impacto en las estrategias de potencias espaciales principales,principales cómo Rusia y EEUU, y también en otros países vecinos, especialmente India; de allí la relevancia de revisar programas espaciales, como así la seguridad espacial. En los años siguientes, se sumaron las nuevas alianzas entre Rusia y China, en materia de exploración espacial,espacial conjunta, e industria aeroespacial. Algunos antecedentes de ello son, la estación espacial Tiangong de China, y las fuerzas espaciales de Rusia (rama de las fuerzas armadas), reemplazada en 2011 por las Fuerzas de Defensa Aeroespacial de Rusia. 

El contexto actual y las nuevas amenazas obligan a repensar la teoría de la disuasión, aplicada al espacio, aunaún cuando no se haya producido ningún conflicto en el mismo. La Asamblea General de la ONU, durante la Guerra Fría, crea un Comité para la Utilización Pacífica del Espacio Exterior; siendo hoy un posible detonante para potenciales conflictos internacionales. 

El problema radica en cuando los satélites y activos espaciales comienzan a abandonar su exclusividad con fines estratégicos, para pasar a ser utilizados con fines militares, cómo sucedió en la década de los 90. Si bien, la disuasión espacial es relativamente reciente, en especial por su comparación con la disuasión nuclear, es de vital importancia comenzar a trabajar en estrategias más firmes y sólidas, sobre todo pensando las tensiones existentes entre EEUU y China, quienes más acercamiento tienen en material espacial. 
En el marco de la post Guerra Fría, hay que considerar los nuevos actores y los nuevos desafíos internacionales. Entre éstos últimos, las vulnerabilidades espaciales, la fragilidad en las estrategias de defensa del espacio exterior (por el desequilibrio tecnológico espacial entre EEUU y China) y acuerdos de control de armas. Sin dudas, los first strike espaciales van a pasar a convertirse en vías claves de análisis, por un posible uso y aprovechamiento de disuasión espacial, aún cuando no se posean por el momento las capacidades suficientes para llevarlos a cabo.

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Milagros Ludueña
Lic. en Relaciones Internacionales. Estudiante de Ciencia Política. Asesora Política en Municipalidad de Córdoba y Escritora. Espec. en Comunicación Política (Compol). Su área de interés es el análisis de los discursos; y los nuevos desarrollos científicos y tecnológicos.

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