Los estados costeros de California, Oregon y Washington, siguen en llamas a causa de las decenas de incendios forestales que ya se cobraron la vida de al menos 15 personas, incluyendo a un bebé. Otros cientos de miles de ciudadanos han sido evacuados.

Autoridades locales hicieron un recuento de las víctimas mortales que deja la crisis por conflagraciones. Entre las vidas perdidas se cuentan en el estado de Washington un bebé de 1 año, un niño de 12 y su abuela, además de una persona en Oregón y otras once en California.

El Departamento Forestal y de Protección contra Incendios de California informó que uno de los incendios, el denominado August Complex, obligó a evacuar a unas 20.000 personas y ya se convirtió oficialmente en el mayor que se ha registrado en esa parte del país, en la historia reciente.

Y es que la emergencia sigue arrasando lugares como el Bosque Nacional de Mendocino, donde la propagación de las llamas inició a mediados de agosto por la caída de un rayo. Allí la contingencia solo ha sido controlada en un 24%, mientras que hay 190.700 hectáreas quemadas.

El avance de los siniestros marca una temporada de incendios muy dura en la region; y es que el 2020 ya se catalogó como el año con mayor superficie quemada desde que se hacen registros. La destrucción abarca un total de 900.000 hectáreas, un dato que es altamente preocupante porque apenas se ha llegado a mediados de septiembre.
En el pasado el peor pico de siniestros se daba entre octubre y noviembre, meses reconocidos por su sequedad extrema, de modo que, aun a la espera del final del año la tendencia dicta que lo peor no llega todavía.

El desafío es climático, pero también económico y de recurso humano. Los cuerpos de bomberos están abrumados, intentando llegar a los puntos calientes y sin capacidad para atender tantos lugares distintos a la vez.

Redacción
Equipo de redacción de Escenario Mundial. Contacto: info@escenariointernacional.com

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