El grupo de ataque del portaaviones francés Charles de Gaulle, el único nuclear operativo con el que cuenta la Unión Europea, fue visto por imágenes satelitales participando en ejercicios de la OTAN. La composición de su escolta muestra el esfuerzo que están realizando los países del Viejo Continente para suplir con sus Armadas el teatro de operaciones del Mediterráneo oriental, puesto en tensión por la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán.

Como contó Escenario Mundial, un grupo de ataque de portaaviones consiste en distintos tipos de navíos que brindan apoyo y protección al buque insignia. Para la OTAN, esta nave es el portaaviones francés, que desde su despliegue cerca de la isla de Chipre para custodiar la frontera de Europa y Medio Oriente cuenta con la asistencia de fragatas de España e Italia.
La reacción francesa ocurrió tras la intercepción de drones dirigiéndose hacia la isla de Chipre poco después de iniciado el conflicto. Por ejemplo, la base británica de Akrotiri sufrió un ataque durante la noche del 2 de marzo, aunque el dron no habría despegado desde Irán. “Cuando Chipre es atacada, entonces Europa es atacada”, dijo Macron tras reunirse con el presidente Nikos Christodoulides y el primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis en Pafos. Estas palabras se mantienen, al menos de momento, ya que el grupo de ataque fue detectado alrededor de 100 kilómetros al suroeste de Akrotiri.
Imágenes satelitales captan al grupo de ataque del portaaviones Charles de Gaulle en el Mediterráneo oriental
Sin alejarse de la zona a la que están destinados la mayoría de sus recursos, la OTAN realizó una nueva edición de los ejercicios Neptune Strike, una serie de simulacros plurianuales que le permiten a la alianza desplegar distintos grupos de ataque o grupos de expedición. En este caso, las imágenes satelitales distinguieron en primer lugar al Charles de Gaulle, para luego arrojar conjeturas sobre la composición de su grupo de ataque.
En las imágenes destaca la presencia del portaaviones Charles de Gaulle, cuyo despliegue busca salvaguardar la disuasión europea en un conflicto donde sus líderes dejaron en claro que la pelea no es suya. Si bien el presidente Macron dijo que estaba dispuesto a colaborar para reabrir el estrecho de Ormuz, importante vía para el petróleo de Medio Oriente que Irán cerró a su discreción, todavía no se confirmó de qué manera intervendrá el Eliseo en este conflicto o si lo hará finalmente.
Para garantizar la defensa del portaaviones, sobre todo en una época de ataques baratos con drones aéreos o submarinos o ante un arsenal misilístico importante como el de Irán, el Charles de Gaulle aparece acompañado de lo que analistas señalan como dos fragatas de combate de la clase Forbin, que podrían tener bandera francesa o italiana.

El grupo de ataque se completa con una fragata multipropósito de la clase Aquitaine, de fabricación francesa pero disponible tanto en la Armada de este país como en la italiana, y un buque de apoyo logístico francés, el Jacques Chevallier. Al menos en esta imagen, no se observa la fragata española Cristóbal Colón, la más moderna de su flota, que el presidente Pedro Sánchez envió para asistir a la escuadra europea en el Mediterráneo oriental.
Te puede interesar: Francia y sus aliados prometen misión “defensiva” para reabrir el estrecho de Ormuz pese al bloqueo de Irán













