Un legislador aliado al oficialismo advirtió que Argentina ya “está en guerra con Irán” por las acusaciones del involucramiento del régimen en los atentados a la Embajada de Israel en 1992 y a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994. En paralelo, el gobierno ofreció “cualquier ayuda” a Estados Unidos en el conflicto en Medio Oriente, mientras el canciller Pablo Quirno no negó que el país esté dispuesto a enviar buques de la Armada para reabrir el estrecho de Ormuz.

“Hola Francisco. Es exactamente al revés. La vida la dieron 85 argentinos acá en la calle Pasteur en 1994. A mí y a ellos tampoco nos gusta estar en guerra con el régimen de Irán. Pero la declararon ellos”, escribió el legislador porteño Waldo Wolff, perteneciente al PRO y exministro de Seguridad de la ciudad de Buenos Aires. El también exdiputado nacional por siete años le respondía así a quien fuera su colega en la Cámara baja, Francisco Sánchez, quien había publicado en la misma red social: “Argentina no está en guerra con Irán. Ese conflicto no es nuestro, y creo que tampoco de los norteamericanos. Como Nación no debemos involucrarnos en peleas ajenas, pero el que quiera dar su vida por una causa extraña, que se tome un avión y luche a título personal”.
Un legislador advierte que Argentina “está en guerra” con Irán mientras el gobierno ofrece “cualquier asistencia” a Estados Unidos en el conflicto
Waldo Wolff ahondó en sus argumentos sobre por qué la Argentina ya está en guerra con Irán, al señalar que “el atentado lo hicieron iraníes que eran funcionario de gobierno”: “Los informes que obran en la justicia cuentan que lo ordenó el Ayatholah (sic) en la ciudad de Bashad en agosto de 1993”.
El legislador se refirió así al material que recolecta la justicia argentina para avanzar en el tercer proceso sobre el caso AMIA, que como contó Escenario Mundial se realizará este año con un banquillo de acusados plagado de agentes iraníes y libaneses -varios de ellos muertos en las recientes campañas de EE.UU. e Israel– en ausencia.
Hay que recordar que la investigación por los atentados a la AMIA tuvo un primer juicio entre 2001 y 2004, que terminó en un escándalo por el descubrimiento de un profundo entramado de encubrimiento que llegaba hasta las más altas esferas del gobierno, incluía a agentes de inteligencia y oficiales de la Policía Federal y generó la remoción de los fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia y el juez Juan José Galeano. La acusación sobre el magistrado fue que cedió a los pedidos del expresidente Carlos Menem para no avanzar sobre la denominada “pista siria”, que señalaba el involucramiento de la familia argentina de origen sirio Kanoore Edul -cuyo patriarca, Alberto, había sido aportante de campaña de Menem- en el atentado.
Estos fueron los fundamentos del segundo juicio realizado sobre los presuntos encubridores del atentado a la AMIA, en agosto de 2015, donde Menem fue uno de los acusados. En ese proceso, la fiscalía tuvo por probado que a “partir de la comunicación que recibió Galeano el mismo día en que se produjeron los allanamientos de los domicilios de Kanoore Edul, la investigación a su respecto virtualmente se paralizó por años”. Aunque el proceso terminó en febrero de 2019 con condenas para Galeano, Mullen, Barbaccia, el exjefe de los servicios de inteligencia Hugo Anzorreguy y otros funcionarios del Estado, el expresidente resultó absuelto junto a el extitular de la DAIA, Rubén Beraja, el excomisario Jorge «Fino» Palacios y el abogado Víctor Stinfale.

Pero por fuera de la historia del proceso, las declaraciones de Wolff se enmarcan en un contexto donde cada vez más figuras del gobierno pregonan el involucramiento de Argentina en el conflicto de Medio Oriente. El pasado miércoles 18 de marzo, en una sesión de la Cámara de Senadores, la legisladora y exministra de Seguridad nacional Patricia Bullrich señaló: “Han pasado muchas cosas con Irán en la Argentina, (…) esta guerra tiene raíces y en Argentina las raíces son los dos atentados, no estamos peleando contra algo abstracto, no nos estamos metiendo en una guerra ajena, estamos yendo contra alguien que atacó a la Argentina“.
Las declaraciones de Bullrich, una de las legisladoras de más alto perfil del gobierno, se suman a lo que dijo el secretario de Comunicación Javier Lanari, quien el mismo miércoles 18 de marzo sostuvo en una entrevista con el diario español El Mundo que el país está dispuesto a enviar activos militares a Medio Oriente: “Si lo solicitara Estados Unidos, sí. Cualquier ayuda que ellos consideren se dará”.
Pero la polémica ya la había iniciado previamente el canciller Pablo Quirno, quien en una entrevista televisiva con Eduardo Feinmann el mismo día sostuvo que el envío de buques de la Armada a la campaña que propone Donald Trump para reabrir el estrecho de Ormuz son “rumores”, pero que tampoco estaba descartado: “En la medida que [Estados Unidos] lo necesite, está claro de qué lado vamos a estar”.
Te puede interesar: A 30 años del atentado a la AMIA, Irán vuelve a amenazar a la Argentina con fuertes represalias













