El portaviones USS Gerald R. Ford (CVN-78) -el más moderno de la flota norteamericana- se dirige a la Base Naval de Apoyo de Souda Bay, en Creta, para más de una semana de reparaciones en muelle tras el incendio del 12 de marzo en su lavandería principal. De esta manera, la guerra que Estados Unidos libra contra Irán en Medio Oriente perderá a uno de sus activos más importantes.

El movimiento del Ford hacia el norte del mar Rojo fue reportado oportunamente por ESCENARIO MUNDIAL gracias al seguimiento de imágenes satelitales. Ahora, al menos dos oficiales navales confirmaron la reubicación al New York Times. Este movimiento lo deja temporalmente fuera de la línea de combate, un lugar en el que se halló también en la costa de Venezuela, donde fue un factor de presión sobre el régimen chavista y el punto de regreso de la fuerza de tareas que extrajo a Nicolás Maduro en Caracas. “El Ford y su tripulación han sido empujados al límite luego de casi un año en el mar, y han pagado el precio de las inconscientes decisiones militares de Donald Trump“, criticó el pasado martes 17 el senador Mark Warner, vicepresidente del Comité de Inteligencia del Senado norteamericano.
Por eso, también se cita el largo despliegue de la tripulación como un factor de cansancio. Asimismo, la Armada de Estados Unidos viene realizando un seguimiento sobre problemas en el sistema de cañerías del USS Ford, que resultan en baños tapados y filas para usarlos entre los marinos. De esta manera, se puede observar que tanto los sistemas como las personas a bordo del portaaviones necesitan repararse. Según informan medios griegos y chipriotas, el buque no volverá a Medio Oriente tras los arreglos.

El portaaviones USS Gerald R. Ford de Estados Unidos se traslada a Grecia para reparaciones tras sufrir un incendio en su campaña en Irán
Si bien el portaaviones USS Abraham Lincoln (CVN-72) permanece operativo en el mar Arábigo, la partida del buque insignia de la Armada estadounidense del teatro de operaciones en Medio Oriente dejará un hueco que EE.UU. podría rellenar con otro navío de su flota, el USS George HW Bush (CVN-77), último buque de la clase Nimitz que precedió al Ford.
Este modelo lleva semanas preparándose para un eventual despliegue, habiendo completado a principios de mes junto a su grupo de ataque y grupo aéreo embarcado los ejercicios compuestos que preceden a misiones de este tipo. “Sabemos que nuestros compañeros están operando en la línea de fuego ahora”, sostuvo el capitán del Bush, Robert Bibeau, en un comunicado lanzado por entonces: “Nuestro trabajo es asegurarnos que cuando nos necesiten – ya sea para superioridad aérea, bombardeos, guerra electrónica o presencia – estemos listos para responder inmediatamente y sin dudas”.

El momento parece haber llegado luego de una serie de infortunios que golpearon la campaña del Ford en Irán. Si bien los pilotos norteamericanos han participado en más de 6000 vuelos de combate sobre Irán en el curso de estas semanas, muchos de ellos provenientes de su plataforma, el buque tuvo que enfrentar un importante incendio en su lavandería que lo dejó sin este servicio y cerca de 100 camastros comprometidos.
ESCENARIO MUNDIAL contó en su momento que la noticia fue confirmada por el Comando Central de las Fuerzas Navales de Estados Unidos, quien aclaró que la causa del incendio no estuvo relacionada con el combate y fue contenida luego de 30 horas. El comando también informó que dos marineros están recibiendo tratamiento médico por lesiones, aunque ambos se encuentran fuera de peligro.
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