Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos abordaron un tercer buque petrolero en el Océano Índico después de rastrearlo desde el mar Caribe, en una operación dirigida contra cargamentos de petróleo que, según Washington, estarían vinculados a circuitos ilícitos asociados a Venezuela. El operativo fue confirmado por el Pentágono.

En este contexto y según la información oficial difundida, el abordaje del buque Bertha se realizó bajo el procedimiento de “derecho de visita, interdicción marítima y abordaje”, es decir, amparado en el derecho internacional de la navegación, después de detectar que la embarcación operaba en contravención de la cuarentena impuesta por la administración del presidente Donald Trump a petroleros sancionados en el Caribe.
De esta manera, el Bertha, que es un buque con bandera de las Islas Cook, se encontraba bajo sanciones estadounidenses vinculadas a Irán, según los registros de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro. Organizaciones de monitoreo marítimo señalaron que el petrolero transportaba aproximadamente 1,9 millones de barriles de crudo al momento de su interceptación.
Puntualmente, según la información que brindó TankerTrackers.com, el Bertha era el último de al menos 16 petroleros que abandonaron la costa venezolana luego de la captura del presidente Nicolás Maduro, utilizando rutas alternativas para integrarse a cadenas de suministro globales de hidrocarburos.
En este sentido, la operación se inscribe en los esfuerzos de la administración Trump por reforzar el cumplimiento del régimen de sanciones enérgicas sobre Venezuela mediante acciones de control marítimo. No obstante, el Pentágono no precisó si el buque fue formalmente incautado tras su abordaje en aguas del Océano Índico.
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