- El USS Gerald R. Ford arribará a Haifa tras cruzar el Estrecho de Gibraltar, en el marco del refuerzo militar que Estados Unidos despliega en Medio Oriente ante la creciente tensión con Irán.
- La llegada del portaaviones coincide con el envío de aviones cisterna y cargueros militares a Israel, mientras Washington mantiene negociaciones nucleares con Teherán y evalúa distintos escenarios de escalada regional.

El portaaviones más grande del mundo, el USS Gerald R. Ford, atracará en Haifa este lunes 23 de febrero como parte del refuerzo militar que Estados Unidos despliega en Medio Oriente en un contexto de creciente tensión con Irán.
La llegada a Israel se produce días después de que el grupo de ataque Carrier Strike Group 12 cruzara el Estrecho de Gibraltar rumbo al Mediterráneo Oriental. Ese movimiento ya había sido consignado la semana pasada como parte de la acumulación de activos estadounidenses mientras la Casa Blanca evaluaba posibles escenarios militares frente a Teherán. El tránsito por Gibraltar marcó el inicio visible de una fase de despliegue que ahora se consolida con la presencia del portaaviones frente a la costa israelí.
Según informó The Jerusalem Post, el Ford se dirige hacia Haifa, aunque la Armada de EE. UU. no ha confirmado oficialmente el horario exacto de atraque. Su llegada coincide con el arribo de aviones cisterna, aeronaves de reabastecimiento en vuelo y cargueros militares a aeropuertos y puertos israelíes, ampliando la huella logística estadounidense en el país.

Actualmente, más de 40.000 efectivos estadounidenses se encuentran desplegados en bases y activos navales en Medio Oriente. Con la incorporación del grupo de ataque del Ford —que incluye destructores y capacidades aéreas embarcadas de última generación— esa cifra aumentará en varios miles de efectivos adicionales.
El contexto estratégico es particularmente sensible. Haifa alberga el cuartel general de la Armada israelí y la mayor refinería de petróleo del país, instalaciones que fueron alcanzadas durante la guerra entre Israel e Irán en junio pasado. El puerto también fue señalado previamente por Irán como posible objetivo en caso de un nuevo enfrentamiento.
La presencia del USS Gerald R. Ford en el Mediterráneo Oriental refuerza la capacidad de disuasión de Estados Unidos y amplía las opciones operativas disponibles en caso de una escalada. El portaaviones puede proyectar poder aéreo sostenido, apoyar operaciones de defensa antimisiles y servir como plataforma flexible ante distintos escenarios regionales.
El despliegue coincide además con movimientos preventivos en otros puntos sensibles. Este lunes 23 de febrero, la embajada estadounidense en Beirut evacuó personal no esencial como “medida precautoria ante posibles desarrollos regionales”, según confirmó el Departamento de Estado.

En paralelo, Washington y Teherán mantienen abierta la vía diplomática. Tras una segunda ronda de conversaciones indirectas celebrada el 18 de febrero en Suiza bajo mediación de Omán, ambas partes tienen previsto reunirse nuevamente este jueves 26 de febrero en Ginebra. Sin embargo, el aumento visible de capacidades militares sugiere que Estados Unidos busca reforzar su posición negociadora con una demostración concreta de presencia estratégica.
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