A días de que el New START expire (el 5 de febrero), Dmitry Medvedev, ex presidente de Rusia y actual alto funcionario de seguridad, advirtió sobre el peligro de dejar expirar el último tratado de control de armas nucleares vigente entre Estados Unidos y Rusia. El New START, que Medvédev firmó en 2010 con el presidente estadounidense Barack Obama, limita el número de ojivas nucleares desplegadas a 1.550 por bando.

Además, establece un máximo de 700 sistemas para lanzarlas desde tierra, mar o aire, mediante misiles balísticos intercontinentales, lanzados desde submarinos o bombarderos pesados.
Pero, pese a su importancia, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha indicado que dejará expirar el tratado sin aceptar una oferta de Moscú para extender voluntariamente sus límites durante un año más.
“No quiero decir que esto signifique inmediatamente una catástrofe y una guerra nuclear, pero debería alarmar a todos”, dijo Medvédev.
“Los relojes están corriendo y obviamente van a acelerarse”, dijo, refiriéndose al simbólico “Reloj del Juicio Final” que calcula la probabilidad de que una catástrofe que destruya el mundo.
Estados Unidos ha sugerido que China, la tercera mayor potencia nuclear del mundo, debería unirse a las negociaciones sobre el control de armas. Pero Pekín dijo que esto no es justo porque posee muchas menos ojivas que EE.UU. y Rusia.
Tal vez te interese: New START: crece el temor por una nueva carrera armamentística a pocos días de que expire el último pacto nuclear entre Estados Unidos y Rusia













