El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arriba al Foro Económico Mundial de Davos con expectativa generada alrededor de su “Consejo de Paz”, un organismo multilateral encabezado por él mismo, que fue previsto originalmente para atender el conflicto en Gaza pero que ahora parece proyectarse sobre funciones más amplias que se asemejan a las de la ONU. En su discurso dentro del evento anual, donde participan líderes políticos, académicos y empresariales de todo el mundo, se espera que el mandatario republicano hable también de sus pretensiones por la soberanía de Groenlandia, que dispararon una crisis con países de Europa que eran considerado aliados de la potencia norteamericana al menos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Trump ya arribó a la pequeña ciudad de Suiza, luego de desperfectos técnicos del Air Force One que lo forzaron a una demora de alrededor de dos horas por la cual debió suspender su encuentro previsto con el canciller de Alemania, Friedrich Merz. A pesar de la tardanza, se espera que el mandatario hable en el horario previsto, cerca de las 10.30 de la hora argentina.
Será el segundo discurso que el presidente brinde en Davos en esta administración de la Casa Blanca, luego de la edición de 2025, realizada solo tres días después de su juramentación, donde anunció “una revolución del sentido común” que según él incluyó “un congelamiento de las contrataciones federales, un congelamiento de las regulaciones federales, un congelamiento de la asistencia extranjera”, que determinó el desmantelamiento de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y la creación del ya desaparecido “Departamento de Eficiencia Gubernamental” o DOGE, comandado en su momento por el billonario Elon Musk.
Desde entonces hasta hoy, Trump cumplió su primer año como mandatario, un período en el que se cuestionaron distintos consensos globales, ordenó la retirada de Estados Unidos de 66 agencias multilaterales -varias de ellas de la ONU-, abogó por una nueva estrategia de seguridad nacional con foco en el hemisferio occidental y ahora busca incorporar Groenlandia al país mientras crea un nuevo organismo con líderes de todo el mundo conocido como “el Consejo de la Paz”.

Trump arriba a Davos con la intención de conformar su “Consejo de Paz” en medio de la crisis por Groenlandia
La disrupción del orden mundial por parte de Donald Trump promete continuar con sus iniciativas más recientes: la adquisición de Groenlandia y la creación del “Consejo de la Paz“.
Si bien la voluntad del mandatario republicano de incorporar la isla más grande del mundo -parte del Reino de Dinamarca– a Estados Unidos se remonta a su primer mandato, en esta nueva administración se convirtió en lo que denominó una necesidad “imperativa” que justificó en motivos de “seguridad nacional y global”. Recientemente, Trump amenazó a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia con imponer un arancel del 10% a las naciones que no favorezcan su incorporación de Groenlandia a partir de febrero, un porcentaje que podría aumentar a 25% para junio en caso de que no se haya resuelto el asunto para entonces.
Del otro lado, el presidente norteamericano se encontró con la oposición resuelta de los líderes del Viejo Continente, que incluso enviaron contingentes simbólicos de tropas al territorio danés para mostrar su apoyo a Copenhagen, cuya delegación en Washington D.C. la semana pasada se retiró en medio de lo que reconocieron como “diferencias sustanciales” respecto al futuro de la isla ártica.

Mandatarios de al menos 60 naciones de todo el mundo también se ven en una encrucijada ante la invitación de Trump de participar del denominado “Consejo de Paz”, otra de las políticas que se espera que el republicano referencie en su discurso, ya que el jueves a las 6.30 de la Argentina se hará la ceremonia de firma del organismo.
Mientras que algunos como el presidente Javier Milei aceptaron gustosos el convite -una lista a la que por ahora se sumaron Israel, Egipto, Azerbaiyán, Kosovo, Emiratos Árabes Unido, Bielorrusia, Marruecos, Hungría y Canadá- otros países como China defendieron el orden actual signado por la ONU. Rusia, señalada por Trump como la amenaza de seguridad nacional que motiva su interés de adquirir Groenlandia, también fue invitada, lo que despertó resquemores de Ucrania a participar del nuevo foro. Según define la carta fundacional de la flamante institución, filtrada por el diario Times of Israel, la membresía estándar de esta institución dura tres años, tras los cuales su permanencia queda sujeta a la voluntad de Trump, a menos que los países abonen un pago de USD mil millones para convertirse en miembros permanentes.
Hay que recordar que la existencia del “Consejo de Paz” fue avalada por la ONU en su resolución 2803 de noviembre de 2025 como el organismo encargado de supervisar la reconstrucción e implementación del plan de paz propuesto por Trump para la Franja de Gaza. Sin embargo, la carta fundacional de la institución, extiende su mandato por encima de este conflicto, ya que se propone “promover la estabilidad, restaurar una gobernanza confiable y legal, y asegurar la paz duradera”, funciones que las naciones del mundo depositan largamente en la ONU, institución a la que Trump ha criticado desde antes de acceder a la presidencia, algo que podría hacer nuevamente en su discurso de Davos.
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