- El Reino Unido se compromete a un ritmo estable de producción de un submarino nuclear de ataque SSN-AUKUS cada 18 meses para Australia
- La estrategia se apoya en la expansión del astillero de BAE Systems y de la planta de reactores de Rolls-Royce
- El nuevo modelo de “construcción continua” busca, entre otras cosas, responder a la acelerada expansión submarina china en el Indo-Pacífico.
El Reino Unido dio un paso clave en la materialización del pacto AUKUS al comprometerse a producir un submarino nuclear de ataque (SSN) cada 18 meses para la Real Armada británica. Según la UK Strategic Defence Review 2025 presentada ante el Parlamento británico, el objetivo es sostener una línea de producción continua que permita desplegar hasta 12 submarinos SSN-AUKUS y asegurar, en paralelo, la transferencia de capacidades hacia Australia a partir de la década de 2030.

El plan descansa en la expansión de dos nodos industriales críticos: el astillero de BAE Systems en Barrow-in-Furness, encargado de la construcción de los nuevos cascos, y la planta nuclear de Rolls-Royce en Raynesway, que incrementará su capacidad de fabricación de reactores. El documento oficial precisa que este ritmo de “un submarino cada 18 meses” no será un esfuerzo puntual sino el nuevo estándar al menos hasta finales de la década de 2040, recuperando niveles de producción comparables a los de la Guerra Fría.
La primera unidad del nuevo diseño SSN-AUKUS (SSN-A) comenzaría el corte de acero en 2027, con entrada en servicio hacia fines de los años 2030, en reemplazo paulatino de la actual clase Astute. Los futuros SSN-AUKUS serán más grandes y capaces que los Astute, combinando sistemas de combate y celdas de lanzamiento vertical derivados de la clase estadounidense Virginia con la experiencia británica en diseño y propulsión nuclear.
Reforzar la Real Armada británica
Desde Londres, la revisión estratégica subraya que el compromiso industrial no es sólo un programa de armamento, sino una recalibración del rol británico en AUKUS, donde el Reino Unido se posiciona como columna vertebral de diseño y construcción de los SSN para su propia flota y la futura fuerza submarina australiana.

Pero la apuesta también tiene una clara lectura geopolítica, ya que el incremento del ritmo de producción de submarinos busca compensar la expansión acelerada de la Fuerza Naval del EPL (PLAN) china, que podría alcanzar unas 70 unidades submarinas hacia 2035, incluyendo nuevos SSN de las clases Type 093 y Type 095. En ese contexto, una flota AUKUS de submarinos más silenciosos y letales se perfila como respuesta de largo plazo frente a la competencia naval en el Indo-Pacífico.
Pese a todo, el modelo de construcción continua no está exento de desafíos. Informes internos del Parlamento británico alertan sobre cuellos de botella de mano de obra calificada, tensiones en la cadena de suministros y competencia con otros proyectos nucleares civiles, en un país donde la base industrial ya opera al límite en varios sectores. La Strategic Defence Review 2025 propone mitigar esos riesgos mediante programas de formación técnica, contratos de largo plazo con proveedores y acuerdos de movilidad laboral con Australia y Estados Unidos, configurando un ecosistema industrial integrado AUKUS.
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