Tras la inesperada renuncia de Keir Starmer como primer ministro del Reino Unido (se mantendrá en el cargo hasta que se elija a su sucesor en el Partido Laborista), todos los caminos apuntan a que Andy Burnham se convertirá en el nuevo líder británico. Pero, ¿quién es el aspirante a llegar al número 10 de Downing Street?

¿Quién es Burnham?
Burnham nació en Liverpool en 1970 y creció en Culcheth, un tranquilo pueblo residencial de Cheshire, cerca de Warrington. Se inspiró para unirse al Partido Laborista a los 14 años, tras conmoverse con una serie dramática de la BBC, Boys from the Blackstuff, sobre la vida de los desempleados en Liverpool.
En 2017 se presentó como candidato a primer alcalde del Gran Mánchester y ganó las elecciones con más del 60% de los votos. Fue reelegido por un margen aún mayor en 2021.
Como alcalde, recibió elogios por la transformación del sistema de transporte de la región: Bajo su liderazgo, el Gran Mánchester fue la primera zona fuera de Londres que recuperó el control público de los servicios de autobús, integrándolos con otros medios de transporte bajo una red de transporte público.
Su popularidad aumentó aún más durante la pandemia de covid-19, cuando acusó al gobierno conservador de tratar al norte de Inglaterra con “desprecio” por las restricciones de confinamiento regional. Este enfrentamiento contribuyó a que se ganara el apodo de “rey del norte”, una frase muy popularizada en la existosa serie Juego de Tronos.

Las promesas del “rey del norte”
Este lunes, Burnham prometió lograr un cambio radical en la política nacional entregando más poder a sus regiones y fomentando la colaboración sobre la discusión en una misión de 10 años para impulsar un crecimiento “bueno”. En un discurso en el Museo de Historia del Pueblo en Manchester, “uno de mis lugares favoritos en la tierra”, ofreció algunos detalles de sus planes si, como es de esperar, se convierte en el séptimo primer ministro británico en una década el próximo 20 de julio.
Prometiendo el “mayor reequilibrio de poder” de Gran Bretaña, afirmó que construiría más viviendas sociales, daría a los gobiernos locales más control sobre el agua y otros servicios públicos y afrontaría una crisis del coste de la vida, todo ello mientras se mantenía fiel a las normas fiscales del gobierno actual.
Burnham volvió a decir que su plan se basaría en su trabajo como alcalde del Gran Manchester en el noroeste de Inglaterra, donde su enfoque en cumplir promesas implicó a empresas, políticos locales y grupos comunitarios.
“Voy a dar a Gran Bretaña el punto de respuesta que necesita construyendo una política más colaborativa en Westminster, sacando el poder del centro y poniéndolo en manos de las personas y lugares que mejor lo pueden aprovechar”, expresó.
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