Filipinas buscó este lunes (18) desactivar las preocupaciones sobre un eventual repliegue de Estados Unidos del Indo-Pacífico después de que Trump ordenara el traslado del portaaviones USS George Washington desde el Pacífico hacia Medio Oriente. Manila aseguró que la redistribución de activos militares estadounidenses no modificará el ritmo de la cooperación bilateral ni el compromiso de defensa entre ambos países.

“No prevemos ningún descenso ni ralentización de nuestras actividades”, afirmó el portavoz de las Fuerzas Armadas de Filipinas, Roy Vincent Trinidad, durante una conferencia de prensa. El funcionario sostuvo además que el compromiso de defensa entre ambos países es “inquebrantable”, en un intento por despejar las dudas generadas por el desplazamiento del portaaviones y por otros cambios recientes en la postura militar estadounidense en Asia.
Una reestructuración de Trump respecto a la presencia militar estadounidense
El USS George Washington está siendo enviado hacia Oriente Medio para relevar al USS Abraham Lincoln, que lleva meses desplegado en la región en el marco de las operaciones estadounidenses vinculadas con la guerra contra Irán. El movimiento implica que, al menos temporalmente, el Pacífico occidental quedará sin un portaaviones estadounidense, una situación que algunos analistas consideran una brecha relevante en términos de presencia y disuasión frente a China.
La decisión se produce además en un contexto de revisión de la presencia militar estadounidense a escala global. El presidente Donald Trump ordenó reducir los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur, argumentando los costos de las maniobras y las diferencias con Seúl sobre la participación en acciones contra Irán. La combinación de esa medida y el traslado del George Washington alimentó interrogantes entre los aliados asiáticos acerca de hasta qué punto Washington mantiene su prioridad estratégica sobre el Indo-Pacífico.

A través de un anuncio en su cuenta oficial de Truth Social, el presidente de Estados Unidos ordenó al Pentágono reducir “sustancialmente” los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur, apenas horas antes del comienzo de Ulchi Freedom Shield 2026, las principales maniobras anuales entre Washington y Seúl destinadas a preparar a ambas fuerzas frente a un eventual conflicto en la península coreana. Pese a la instrucción presidencial, Corea del Sur confirmó que los ejercicios comenzaron este lunes 17 de agosto como estaba previsto, con alrededor de 18.000 militares surcoreanos y entrenamiento frente a amenazas que incluyen drones, interferencia GPS y ciberataques.
Insisten en que la alianza entre Filipinas y Estados Unidos no se modifica
Manila intenta diferenciar, sin embargo, la redistribución temporal de un activo naval de una modificación estructural de la alianza. Filipinas y Estados Unidos mantienen un Tratado de Defensa Mutua firmado en 1951, mientras que el Acuerdo de Cooperación Reforzada en Defensa (EDCA) permite ampliar la cooperación militar y la presencia rotacional estadounidense en instalaciones filipinas. En 2023, ambos países acordaron ampliar de cinco a nueve los sitios incluidos bajo el EDCA.
A esto se suma que, durante una visita a Manila la semana pasada, el jefe de política del Pentágono, Elbridge Colby, reiteró el compromiso que mantiene el presidente Donald Trump con la región, afirmando que Estados Unidos no se está desvinculando de Asia y que está centrado en mantener un equilibrio de poder favorable en el Indo-Pacífico.
La salida del portaaviones USS George Washington del Pacífico deja a los países asiáticos sin un aliado fuerte en el Mar de China Meridional
Lo cierto es que la relevancia del movimiento queda todavía más clara al observar dónde se encontraba el portaaviones antes de iniciar su tránsito hacia el oeste. El 23 de julio, la Armada estadounidense confirmó que el George Washington realizaba operaciones aéreas en el Mar de China Meridional, una zona donde Washington mantiene disputas recurrentes con Beijing por libertad de navegación, reclamos territoriales y apoyo a Filipinas.

La formación estadounidense habia comenzado a operar cerca de Filipinas después de que se produjeran nuevos incidentes entre las Fuerzas Armadas de filipinas y chinas. La presencia de un Carrier Strike Group permitía a Estados Unidos combinar cazas embarcados, radares, destructores Aegis, guerra antisubmarina y capacidad de ataque de largo alcance en uno de los espacios marítimos más disputados y estratégicos de Asia.
Te puede interesar: EE.UU. deja temporalmente al Pacífico occidental sin un portaaviones desplegado mientras China aumenta su actividad naval












