La construcción de los submarinos nucleares Dreadnought para el Reino Unido depende de más de 6.000 proveedores de la industria británica, según revelan reportes recientes. Recientemente, la Royal Navy dio a conocer que se destinarán 8.400 millones de libras esterlinas para impulsar la construcción de los submarinos de clase Dreadnought. El programa de cuatro submarinos de esta clase reemplazará a la flota Vanguard, que lleva varios años en servicio –el más antiguo tiene 33 años–, garantizando la capacidad de disuasión nuclear de Reino Unido.

El primer ministro británico, Andy Burnham, anunció que el gobierno iniciaría la cuarta fase de producción y construcción del programa de submarinos de clase Dreadnought, con una inversión estimada de 8.400 millones de libras esterlinas. El gobierno y BAE Systems (BAES), socio industrial de Defence Nuclear Enterprise (DNE) del Ministerio de Defensa y responsable de la producción de los submarinos en su astillero de Barrow –centro de construcción de submarinos en Reino Unido– firmaron un reciente contrato por 5.900 millones de libras, que destinará inversiones adicionales a toda la cadena de suministro en Reino Unido, para financiar trabajos cruciales.
En este contexto, se estima que la construcción de estas unidades dependería de más de 6.000 proveedores de la industria británica, que tendrían el apoyo de la Defence Nuclear Enterprise de Reino Unido. El proyecto, de hecho, abastece a una cadena de suministro conformada por más de 6.000 compañías, con sede en Reino Unido. Además, el proceso de construcción de los cuatro submarinos nucleares respalda alrededor de 47.000 puestos de trabajo.
La siguiente fase de construcción de la nueva generación de submarinos de disuasión nuclear de Reino Unido se respaldaría en la industria británica, ilustrando cómo el desarrollo de la Defensa Nacional y la modernización de las capacidades militares, en este caso nucleares, se presenta como un motor de crecimiento y desarrollo nacional, que incluye e integra a la cadena de suministro local y respalda a los trabajadores y proveedores británicos. En este sentido, los contratos del programa Dreadnought (DP4) apoyan y respaldan a la industria británica y las compañías locales, apostando por proveedores locales y consolidando el entramado industrial británico.
De hecho, el programa impulsa el empleo de personal altamente cualificado de todo el territorio, con significativas oportunidades de crecimiento, a través de la cadena de suministro de defensa. “Mantener la seguridad de este país es la principal responsabilidad de cualquier gobierno, pero la seguridad no se trata solo de lo que construimos, sino de quién lo construye y quién se beneficia de ello” sostuvo el primer ministro Burnham.

En esta misma línea, el secretario de Defensa de Reino Unido, Wes Streeting, sostuvo que “al respaldar miles de empleos locales cualificados, estamos fusionando la orgullosa herencia de Barrow con la tecnología moderna para construir nuestra seguridad de cara al futuro, apoyando a la próxima generación para que mantenga nuestro país seguro, tal como lo hicieron sus padres y abuelos”, reconociendo el valor y la importancia de la industria nacional, orientada a la defensa.
La industria británica resulta fundamental para el desarrollo y la evolución del programa DP4 de capacidades de disuasión nuclear. El anuncio del gobierno británico pone de relieve un programa de desarrollo naval que busca fortalecer la seguridad nacional, con la modernización de las capacidades de disuasión nuclear, bajo el sustento de la industria nacional británica. En este sentido, esta desempeña un papel fundamental en la modernización de capacidades navales de la Marina Real británica.
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