• Equipo Editorial
  • Boletín Semanal
  • Contacto
  • Cursos
  • Publicidad
  • Store
martes, septiembre 8, 2026
  • Exclusivo
  • Opinión
  • Argentina
  • EM TV
  • Revistas
  • ZM
  • ET
  • EE
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Exclusivo
  • Opinión
  • Argentina
  • EM TV
  • Revistas
  • ZM
  • ET
  • EE
Sin resultados
Ver todos los resultados
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio Países Argentina

“Siempre pienso en los que no pudieron”: Hilario Rodríguez, el veterano del ARA General Belgrano que volvió a las Islas Malvinas 44 años después

Alejo Sanchez Piccat Por Alejo Sanchez Piccat
31/05/2026
en Argentina, Entrevistas, Escenario Mundial, Malvinas
Tiempo de lectura:8 minutos de lectura
0
Hilario Rodriguez en el Cementerio de Darwin.

Hilario Rodriguez en el Cementerio de Darwin.

Compartilo en FacebookCompartilo en XCompartilo en Whatsapp
+ AGREGAR ESCENARIO MUNDIAL EN Google ¿Por qué añadirnos? Recibe lo último de Escenario Mundial en tu feed de Google. SUMATE AL CANAL DE WHATSAPP Únete a nuestro canal oficial de WhatsApp y recibe las noticias al instante.

Hilario Rodríguez volvió a Malvinas más de cuatro décadas después de la guerra. Para él, el viaje tenía un sentido concreto: cerrar una parte de su historia y rendir homenaje a sus compañeros. Había sido conscripto de la Armada Argentina y formó parte de la dotación del crucero ARA General Belgrano, pero su experiencia de 1982 no transcurrió en las islas, sino en el mar. Para quien no luchó, los lugares pueden aparecer como puntos del mapa; para un veterano, la guerra vuelve desde otra memoria. En el caso de Hilario, esa memoria estaba hecha de barco, guardias, explosión, balsa, rescate y compañeros que no volvieron.

Hilario Rodriguez firma una bandera argentina que se dejó como recuerdo en el Cementerio de Darwin. Crédito: Alejo Sanchez Piccat / Escenario Mundial
Hilario Rodriguez firma una bandera argentina que se dejó como recuerdo en el Cementerio de Darwin. Crédito: Alejo Sanchez Piccat / Escenario Mundial

El encuentro con Hilario se dio en Río Gallegos, antes de cruzar hacia las Islas Malvinas. Esa diferencia apareció durante el recorrido: otros veteranos podían reconocer caminos, posiciones, alturas o lugares donde habían estado en 1982. Hilario, en cambio, viajaba hacia una tierra que no había llegado a pisar durante la guerra. Malvinas había sido para él una causa, una orden de navegación, una referencia en el mapa y una experiencia marcada por el hundimiento del Belgrano.

Te puede interesar

Malvinas, 44 años después: así se ven hoy Puerto Argentino, Darwin y los montes posterior a la guerra de 1982

Documentos desclasificados revelan que la Real Armada Británica sacrificaba submarinos para sostener Malvinas durante la Guerra Fría

Chile abre ruta marítima con las Islas Malvinas y desafía las sanciones de Argentina

“Yo soy Hilario Rodríguez. Pertenecí al crucero General Belgrano. Soy oriundo de la provincia de Santa Fe, al norte. A mí me tocó la colimba”, contó al comenzar la entrevista. Después explicó cómo llegó al buque: “Hice dos meses en tierra y me dieron destino en el crucero General Belgrano, en octubre del 81. Desde ahí ya era dotación del barco”.

Antes del hundimiento, Hilario recuerda haber hecho dos navegaciones. El 16 de abril de 1982, el crucero volvió a salir al mar. “Salimos a navegar para la zona de Ushuaia”, relató. En ese momento, según su testimonio, la información que recibían era limitada: “Nos habían dicho que escribiéramos una carta, pero que dijéramos que salíamos a patrullar la costa, nada más. Nosotros no íbamos a hacer otra cosa”.

El crucero tocó puerto en Ushuaia y luego continuó navegando. Hilario no sabía con precisión el rumbo. “Yo no sabía el rumbo”, dijo. Esa frase resume una parte de su experiencia como conscripto: cumplir destino, seguir las órdenes, moverse dentro de una estructura militar y enterarse de lo necesario en cada momento.

Cuando ocurrió el ataque, Hilario estaba cerca de su cambio de guardia. “Me tocaba de cuatro a ocho a mí. Así que yo estaba bien abrigado, bien preparado porque iba a tomar la guardia”, explicó. Entonces llegó el impacto: “Fue tal la explosión que me tiró al piso”.

Su primer reflejo fue esperar una respuesta del propio buque. “Esperaba que nuestros cañones respondieran”, contó. Pero no escuchó eso. “No se escuchaba nada, quedó todo en silencio”. En su relato, ese silencio es el primer quiebre: hasta ese momento había una guardia por tomar; después, el problema fue salir.

ARA Crucero General Belgrano. Crédito: Casa Rosada
ARA Crucero General Belgrano. Crédito: Casa Rosada

Después de la explosión, Hilario intentó llegar a su puesto de combate, una estación de control de averías. Empezó a moverse por el interior del crucero, pero el barco ya estaba dañado. “Empiezo a caminar y me encuentro con que el sector del comedor se estaba encendiendo. Tuve que retroceder y buscar por dónde poder salir”, recordó.

Conocía el buque y buscó una alternativa. “Me queda más fácil por cubierta principal”, pensó en ese momento. En el camino, todavía dentro del barco, se cruzó con un cabo de control de averías que bajaba con una linterna y una máscara. “Ahí le ayudé a ponerla con otro pibe”, relató. Poco después decidió salir primero a cubierta para ver la situación.

“Salí a cubierta principal y el barco ya estaba todo escorado”, contó. A partir de ahí, la prioridad fue el abandono. En cubierta había heridos y quemados. “Ahí lo ayudamos a todos los quemados que estaban ahí, porque había mucha gente quemada. Los llevábamos a la balsa porque ya era abandono inminente”.

Ese fue el ataque al ARA General Belgrano. El 2 de mayo de 1982, alrededor de las 16:00, el crucero fue alcanzado por torpedos lanzados desde el submarino británico HMS Conqueror. El buque navegaba fuera de la zona de exclusión fijada por Gran Bretaña. A bordo iban 1.093 tripulantes. Tras el ataque, 770 alcanzaron las balsas y 323 quedaron en el Mar Argentino.

Hilario describe la evacuación como una maniobra compleja. No era simplemente tirarse al mar. Había que lanzar la balsa, revisar su estado, hacer que se inflara, recoger el cabo y organizar el ingreso de los tripulantes. “La maniobra de abandono es bastante compleja: tirar la balsa, revisar la balsa, que no esté pinchada. Es autoinflable”, explicó.

Recuerda haberse arrojado entre los primeros. “Yo me habré tirado como décimo, más o menos”, dijo. La balsa empezó a llenarse rápido. “Esperamos como 25 en la balsa”. Mientras seguían cayendo hombres desde el buque, debían sostener el techo para evitar que se hundiera o se desordenara.

Hilario Rodriguez en las Islas Malvinas.
Hilario Rodriguez en las Islas Malvinas.

La balsa quedó inicialmente demasiado cerca del barco. No podían salir del lado del crucero y la situación empezó a complicarse. Entonces subió un oficial que había caído al agua y fue rescatado por ellos. “Dice: ‘De un solo lado que rememos’. Y empezamos a alejarnos de a poquito”, recordó Hilario.

Desde esa distancia, vio el final del crucero. “Más o menos, con 50 metros de distancia, vi cómo se hundió y se terminó de hundirse el barco”, contó. Después vino el movimiento del agua: “Cuando terminó de hundirse, hizo una explosión de agua. Hizo como un remolino. Las que estaban cerca las revoleó”.

La teoría indicaba que las balsas debían quedar unidas por cabos, pero el mar hacía difícil sostener esa decisión. “Nos atamos entre varias que estábamos más cerca, pero cuando salimos ya a la deriva, las olas nos tiraban, pegaban los tirones, y teníamos miedo de que se rompan”, explicó. Finalmente, cortaron los cabos. “Quedamos a la deriva, cada balsa sola”.

Pasaron dos noches en el mar. “Pasó esa noche, domingo a la noche, el lunes a la noche. Dos noches”, precisó. En la balsa había también heridos. Hilario recuerda a un cabo quemado y a otro tripulante con una fractura. “Venían lo más mal”, dijo. En esas horas rezaban. “Al principio rezábamos todo el tiempo y estábamos a la espera de que Dios nos ayude”.

Cuando se le preguntó qué fue lo más difícil de esas horas, Hilario no respondió con una descripción larga. Volvió a una idea que lo acompañó en la balsa: “Yo pensaba: ‘Si Dios me saca de esta, yo sería el hombre más bueno’”.

La frase muestra una parte del testimonio que muchas veces queda afuera cuando se habla de veteranos: el miedo, la necesidad de creer, la negociación íntima que aparece cuando no se sabe si va a haber rescate. Hilario no lo cuenta como una escena heroica. Lo cuenta como lo pensó en ese momento: un conscripto en una balsa, después de ver hundirse el barco, esperando que alguien los encontrara.

ARA Crucero General Belgrano. Crédito: Casa Rosada
ARA Crucero General Belgrano. Crédito: Casa Rosada

El rescate llegó con el ARA Francisco de Gurruchaga. Hilario recuerda primero una luz. “Nos enfoca con los reflectores”, dijo. Desde la balsa veían “una lucecita que se movía cada vez más cerca”. La maniobra no podía hacerse de cualquier manera: el buque debía acercarse lo suficiente para rescatar a los náufragos, pero no tanto como para ponerlos en riesgo por las turbinas.

Una vez a bordo, recibieron una taza de chocolate caliente. Al día siguiente llegaron a Ushuaia. “En Ushuaia nos dieron ropa seca y a la tarde nos llevan a Puerto Belgrano”, contó. Allí pasaron una noche. Después tuvieron una entrevista breve, recibieron ropa nueva y les dieron licencia por 10 días. “A los 10 días vuelvo y me mandaron nuevo destino”, recordó. Terminó la colimba en octubre de 1982 en la Escuela Mecánica de la Armada.

Después del rescate tampoco hubo una comprensión inmediata de lo ocurrido. Hilario recuerda que no sabían qué había pasado con otros tripulantes. “No sabíamos bien qué había pasado, si se salvaron, si estaban en algún hospital. Nosotros no podíamos saber porque no te informaban nada”. Y agregó: “Nosotros éramos soldados. No se decía tal y tal están en… quedaban destinos. Vos andá para allá, vos andá para acá y nos desparramamos”.

Ese regreso fragmentado también forma parte de su historia. Hilario fue rescatado, volvió al continente, recibió licencia y después otro destino. Pero Malvinas seguía siendo una tierra que no había visto. Por eso, el viaje realizado 44 años después tuvo un sentido distinto: no era volver a un punto de combate, sino ponerle lugar a una experiencia que para él había quedado asociada al mar.

“Era algo que quería hacerlo porque era para cerrar una parte muy importante de mi vida”, explicó. También lo pensó como un homenaje: “De alguna manera, rendirle un homenaje a mis compañeros, aunque ellos no estén acá”.

La frase sobre quienes no regresaron queda para el final. Hilario fue rescatado después del hundimiento y de dos noches en una balsa, pero cuando habla de la guerra vuelve a los demás: “Siempre pienso en los que no pudieron”. A 44 años, esa frase ayuda a entender por qué necesitaba volver a Malvinas: no para cerrar la historia de la guerra, sino para cerrar una parte de la suya y homenajear a los compañeros que quedaron en el Mar Argentino.

Te puede interesar: Malvinas a 44 años: Darwin y Pradera del Ganso, donde la guerra terrestre se volvió decisiva

Etiquetas: ArgentinaIslas MalvinasMalvinas44
Alejo Sanchez Piccat

Alejo Sanchez Piccat

Alejo José Sanchez Piccat es Editor Asociado en Escenario Mundial, interesado en defensa, geopolítica y seguridad internacional. Tiene experiencia directa en el terreno en la guerra de Ucrania, el conflicto Israel–Hamas y en la Antártida. En Escenario Mundial produce análisis sobre política exterior, operaciones militares y conflictos globales

Noticias relacionadas

Malvinas, 44 años después: así se ven hoy Puerto Argentino, Darwin y los montes posterior a la guerra de 1982

Por Redacción Escenario Mundial
08/09/2026
0

A 44 años de la Guerra de Malvinas, Escenario Mundial recorrió distintos puntos de las islas y registró en video...

Documentos desclasificados revelan que la Real Armada Británica sacrificaba submarinos para sostener Malvinas durante la Guerra Fría

Por Redacción Escenario Mundial
08/09/2026
0

Documentos británicos desclasificados de 1984 revelan que mantener submarinos de la Real Armada Británica en el Atlántico Sur después de...

Chile abre ruta marítima con las Islas Malvinas y desafía las sanciones de Argentina

Por Redacción Escenario Mundial
07/09/2026
0

La tensión diplomática entre Argentina y Chile escala en el Atlántico Sur debido a la apertura de una nueva ruta...

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más leidas

En la cubierta de vuelo del portaaviones Fujian se han confirmado maquetas de aviones embarcados utilizadas para el entrenamiento de manejo. Se confirman dos J-15 y un J-35. Crédito: KAROTASU vía X

Imágenes satelitales muestran al portaaviones Fujian con maquetas de J-15 y J-35 en cubierta mientras China amplía su entrenamiento aeronaval

06/09/2026
A400m de la Real Fuerza Aérea con matricula ZM418 Social Media: Defence Images UK

Un A400M de la RAF llegó a Chile tras el acuerdo Kast-Milei sobre Malvinas y vuelve a poner el foco en el corredor logístico británico

04/09/2026
HMS Osiris

Hasta la mitad del tiempo de patrulla: archivos revelan que submarinos británicos espiaban frente a Argentina

07/09/2026
El portaaviones USS Abraham Lincoln de la Armada de los Estados Unidos llega al puerto de Laem Chabang, en Chonburi, Tailandia, el miércoles 2 de septiembre de 2026. (Foto AP/Sakchai Lalit)

Tras 286 días seguidos en el mar, el portaaviones USS Abraham Lincoln dejó Tailandia y regresará a San Diego

07/09/2026
COP25 High Level Climate Champion Gonzalo Munoz holds the copy of The Paris Agreement as he poses with Britain's former Minister of State for Energy and Clean Growth and newly appointed COP26 President, Claire Perry, Italian Environment Minister Sergio Costa and Spanish State Secretary of Environment Hugo Moran (not pictured) during the U.N. Climate Change Conference (COP25) in Madrid, Spain December 13, 2019. REUTERS/Susana Vera

Estados Unidos abandona formalmente el Tratado de París

04/11/2020

Lo último

Un incendio arde en Kiev tras el ataque con misiles balísticos rusos 9M723K1/5 Iskander-M equipados con ojivas de racimo, ocurrido durante la noche del 5 de agosto de 2026. Créditos: Getty Images.

Rusia reanuda sus ataques contra Kiev tras la salida de los enviados de EE.UU. mientras Ucrania advierte que se queda sin interceptores

08/09/2026
Un puente que une la ciudad fronteriza norcoreana de Rason con Khasan, en Rusia, se inaugura el 7 de septiembre de 2026, según muestra esta fotografía difundida al día siguiente por la Agencia Central de Noticias de Corea. (Solo para uso en la República de Corea. Prohibida su redistribución). (Yonhap)

Rusia y Corea del Norte inauguran su primer puente carretero mientras construyen nuevas rutas físicas para una alianza militar cada vez más profunda

08/09/2026

Malvinas, 44 años después: así se ven hoy Puerto Argentino, Darwin y los montes posterior a la guerra de 1982

08/09/2026

Documentos desclasificados revelan que la Real Armada Británica sacrificaba submarinos para sostener Malvinas durante la Guerra Fría

08/09/2026
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, el 10 de febrero de 2022

Lavrov acusó a Alemania de iniciar una guerra contra Rusia y elevó la tensión entre ambos países

08/09/2026
Escenario Mundial

© Escenario Mundial© es una marca Blue Field Media. Todos los derechos reservados. Registro DNDA 02986459.

Sobre Nosotros

  • Equipo editorial
  • Contacto
  • Política ética y principios editoriales
  • Términos y Condiciones
  • Privacidad

Seguinos

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Store
  • Campus Virtual
  • Material Exclusivo
  • Videos
  • Argentina
  • América Latina
  • Boletin semanal
  • Contacto
  • Equipo editorial
  • Zona Militar
  • Espacio Tech
  • El Estratégico
  • Stratbridge
  • Editorial BFM

© Escenario Mundial© es una marca Blue Field Media. Todos los derechos reservados. Registro DNDA 02986459.