El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arribó este miércoles (13) a Pekín para iniciar una cumbre de alto perfil con el mandatario de China, Xi Jinping, en una visita que está marcada por tensiones comerciales, disputa tecnológica y el impacto internacional de la guerra con Irán. Trump arribó acompañado por una delegación empresarial integrada por líderes de compañías estratégicas, entre ellos Jensen Huang de Nvidia y Elon Musk de X y SpaceX.

En este sentido, la recepción organizada por el gobierno chino incluyó una guardia de honor militar, estudiantes ondeando banderas de ambos países y una ceremonia cuidadosamente coreografiada en el aeropuerto de Pekín. El viaje busca sostener la frágil tregua comercial alcanzada entre ambas potencias durante 2025. Trump aseguró antes de aterrizar que una de sus principales prioridades será pedirle a Xi que “abra” el mercado chino a las empresas estadounidenses. “Esa será mi primera petición”, escribió en Truth Social.
Por otra parte, la incorporación de Jensen Huang a la comitiva presidencial captó especial atención en los mercados internacionales. El CEO de Nvidia fue invitado a último momento por Trump, según fuentes citadas por Reuters, en medio de las negociaciones para destrabar la venta de chips H200 a China. La compañía enfrenta desde hace meses obstáculos regulatorios tanto en Washington como en Pekín debido a las restricciones vinculadas a la exportación de tecnología avanzada de inteligencia artificial.
Taiwán sigue siendo el principal foco de tensión entre Trump y Xi Jinping
Además del comercio y la inteligencia artificial, la agenda incluirá discusiones sobre Taiwán, seguridad regional y el conflicto con Irán. El mandatario republicano busca que China utilice su influencia económica y diplomática sobre Teherán para facilitar un acuerdo que reduzca la escalada militar en Medio Oriente. Sin embargo, el gabinete de Xi Jinping reiteró en las últimas horas su rechazo a las ventas de armas estadounidenses a Taiwán, una cuestión que continúa siendo uno de los principales focos de tensión entre ambas potencias.

En paralelo, Bessent negocia con Corea del Sur
En paralelo a la llegada de Trump, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, mantuvo reuniones preparatorias con el viceprimer ministro chino He Lifeng en Corea del Sur. Ambas delegaciones intentan sostener el acuerdo comercial alcanzado el año pasado, que frenó una escalada arancelaria mutua y permitió estabilizar parcialmente las cadenas globales de suministro, especialmente en sectores críticos como tierras raras, vehículos eléctricos y tecnología avanzada. Según la agencia estatal china Xinhua, las conversaciones fueron “francas, profundas y constructivas”, aunque sin anuncios concretos.
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