Filipinas denunció que un buque de investigación chino realizó actividades científicas ilegales cerca del banco Reed, una zona con recursos gasíferos y petroleros ubicada dentro de la zona económica exclusiva filipina. La acusación fue realizada por la Guardia Costera de Filipinas, que informó que el buque chino Xiang Yang Hong 33 fue detectado el 6 de mayo durante una patrulla aérea cerca del arrecife Iroquois. Según el organismo, la embarcación desplegó un bote de servicio para efectuar investigaciones marinas sin autorización de Manila.

En detalle, junto al buque científico operaban una embarcación de la Guardia Costera china y 13 barcos de la milicia marítima china. Adicionalmente, indicó que el Xiang Yang Hong realizó operaciones cerca del banco Second Thomas, el Bajo Sabina, el arrecife Mischief y el atolón Jackson, todos puntos en disputa dentro del Mar de China Meridional.
Por su parte, el comandante de la Guardia Costera filipina afirmó “Seguiremos desafiando cualquier actividad ilegal que socave nuestra soberanía y derechos soberanos”. Durante la misma patrulla, las autoridades filipinas también reportaron la presencia de 28 embarcaciones de la milicia marítima china cerca de la isla Thitu, ocupada por Filipinas y reclamada por Beijing.
Manila y Beijing mantienen sus diferencias sobre las actividades marítimas en la zona
El gobierno filipino sostuvo además que China no posee autorización para realizar investigaciones científicas marinas dentro de su zona económica exclusiva y consideró que estas actividades violan la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS). En paralelo, la embajada china en Manila rechazó las acusaciones y afirmó que los buques científicos chinos desarrollan “actividades normales” en aguas bajo jurisdicción china, de conformidad con el derecho internacional.

De este modo, el incidente se suma a una serie de tensiones entre ambos países en el Mar de China Meridional. Previamente, En 2016, un tribunal arbitral internacional en La Haya rechazó los reclamos históricos chinos sobre gran parte de la zona marítima, aunque China desconoce ese fallo. Finalmente, el banco Reed ocupa un lugar sensible dentro de la disputa debido a sus potenciales reservas de petróleo y gas natural. Filipinas considera el área estratégica para su seguridad energética y, en distintas ocasiones, evaluó proyectos de exploración en la zona.













