La Real Armada del Reino Unido desplegó la agrupación aeronaval encabezada por el portaaviones HMS Prince of Wales (R09) hacia el puerto de Oslo, navegando en formación junto al destructor británico HMS Dauntless (D33), la fragata noruega KNM Fridtjof Nansen (F310) y el patrullero de la Guardia Costera noruega KV Nornen. El movimiento del buque insignia de 65.000 toneladas marca el cierre de la fase dinámica de la Operación Firecrest, un despliegue focalizado en reforzar la postura defensiva y de disuasión de la OTAN en el Atlántico Norte, el Ártico y la brecha estratégica Islandia-Reino Unido.

La llegada a la capital noruega representa la culminación de un despliegue operativo que Escenario Mundial anticipó el pasado 17 de octubre, cuando la Real Armada británica dispuso la zarpada del grupo de combate con 1.200 militares, cazas F-35B Lightning II y helicópteros antisubmarinos para asumir misiones de vigilancia reforzada en el Flanco Norte.
Despliegue operativo y misiones de combate en el Alto Norte
A lo largo de las maniobras multinacionales Neptune Strike 26-4, dirigidas por el comando STRIKFORNATO, la masa aeronaval embarcada ejecutó misiones de ataque simulado con bombas guiadas Paveway IV e interceptó aeronaves rusas de reconocimiento lejano Tu-195 Bear sobre el mar de Noruega.
Asimismo, durante esta travesía, la agrupación protagonizó varios hitos operacionales seguidos. Como dio cuenta Escenario Mundial el 27 de octubre, los F-35B británicos despegaron desde el mar de Noruega para proyectarse hasta Finlandia y ejecutar ejercicios de bombardeo táctico en combinación con cazas Rafale franceses y baterías de misiles de la Armada finlandesa. Posteriormente, el 31 de octubre, el medio detalló otro hito histórico en el mar de Noruega cuando cazas F-35B del Prince of Wales y F-35A noruegos se integraron en formación para escoltar a un bombardero nuclear B-52H Stratofortress de la Fuerza Aérea de EE. UU. en el marco del ejercicio Global Thunder.
Asimismo, el despliegue exhibió la capacidad de proyección estratégica de Londres. Tal como analizó Escenario Mundial el 5 de noviembre, la Ral Armada logró mantener en actividad simultánea a sus dos portaaviones: mientras el HMS Prince of Wales operaba cerca de Noruega y realizaba maniobras de abastecimiento pesado de munición en el muelle de Hammernesodden, el HMS Queen Elizabeth desarrollaba entrenamientos con helicópteros Chinook en el Mediterráneo y Gibraltar.

Sede flotante y perímetro de seguridad en la capital noruega
Tras su arribo a la capital noruega y su amarre en Festningskaia, frente a la histórica Fortaleza de Akershus, el portaaviones se transformará en la sede de las conferencias internacionales Atlantic Future Forum y la International Sea Power Conference. En estos encuentros, encabezados por el Primer Lord del Mar, General Sir Gwyn Jenkins, líderes políticos, militares e industriales de Europa coordinarán la estrategia defensiva en el Atlántico Norte.
En paralelo, la Autoridad de Aviación Civil y las fuerzas de seguridad noruegas establecieron zonas militares de prohibición marítima de una milla náutica (1.852 metros) y un límite de vuelo de 3.000 pies de altura alrededor de las unidades militares para blindar la estadía de la flota en Oslo.
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