Ucrania afirma haber alcanzado ocho cazabombarderos rusos Su-34 en octubre y revela que utilizó misiles Neptune para destruir dos de ellos

El Ministerio de Defensa de Ucrania anuncia la destrucción de otro Su-34 ruso en la dirección este el 27 de febrero de 2024, alcanzando 10 aviones rusos derribados en 10 días. Créditos: Ministerio de Defensa de Ucrania.

Las Fuerzas de Defensa de Ucrania confirmaron que durante octubre de 2026 alcanzaron ocho cazabombarderos rusos Su-34 mediante operaciones aéreas de largo alcance, revelando la utilización de sus misiles de crucero Neptune para destruir dos de estas aeronaves en el aeródromo militar de Marinovka. La ofensiva formó parte de una campaña sistemática que golpeó al menos 30 objetivos estratégicos en territorio de la Federación de Rusia para neutralizar plantas del complejo militar-industrial, estaciones de radar y plataformas ofensivas.

Imágenes satelitales de Planet Labs del 30 de octubre de 2026 de la base aérea Marinovka en Volgograd, Rusia, con dos círculos que marcan los restos de Su-34 destruidos. Créditos: Planet Labs.

El golpe más destructivo contra la aviación táctica rusa se registró el 29 de octubre de 2026 en el aeródromo militar de Marinovka, ubicado en el área de Oktyabrsky, en el óblast de Volgogrado, a 300 kilómetros de la frontera ucraniana. En dicha instalación, las tropas de misiles de la Armada de Ucrania emplearon sistemas de misiles costeros Neptune para impactar y destruir dos cazabombarderos Su-34 estacionados en la base. La eliminación de ambas aeronaves causó una pérdida económica directa de 100 millones de dólares, considerando que el valor estimado de mercado de cada unidad se sitúa en 50 millones de dólares.

Tal como informó Escenario Mundial el 10 de julio de 2025, el misil de crucero Neptune es una de las armas más letales del arsenal ucraniano. En aquella oportunidad, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) detuvo en Kiev a dos ciudadanos chinos acusados de intentar robar la documentación clasificada de este sistema de misiles para vendérsela a Rusia. Este vector ya había demostrado su efectividad tras el hundimiento del crucero Moskva en abril de 2022 y el ataque al buque de desembarco Konstantin Olshansky en marzo de 2024, contando sus versiones modernas con un alcance extendido de hasta 1.000 kilómetros para golpear objetivos terrestres.

El Ministerio de Defensa de Ucrania anuncia el misil de crucero Neptune-L, una variante de largo alcance del sistema Neptune con ojiva de más de 250 kg y capacidad para impactar objetivos a hasta 1.000 km. Créditos: Ministerio de Defensa de Ucrania.

Además, las fuerzas de Ucrania confirmaron daños en otros seis cazabombarderos Su-34 situados en el aeródromo militar de Borisoglebsk, en el óblast de Voronezh, a 340 kilómetros del límite fronterizo. Una novena aeronave resultó alcanzada durante un ataque simultáneo en la base aérea de Yeysk, en la subdivisión de Krasnodar, a 150 kilómetros de distancia.

La inhabilitación de estas plataformas aéreas posee un alto valor operativo, dado que el Su-34 representa el vector principal utilizado por Rusia para el lanzamiento de bombas aéreas guiadas (KAB) y cuenta con capacidad para transportar hasta 8 toneladas de armamento. Su eliminación directa podría reducir la frecuencia de los ataques con bombas planeadoras sobre las líneas defensivas de las tropas ucranianas, las ciudades fronterizas y la infraestructura civil estratégica, según comentó el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania en una publicación en X.

Fuerzas de Defensa de Ucrania destruyeron cuatro aviones Su-34 y dañaron otros dos en un aeródromo de la región rusa de Voronezh usando misiles Neptune de largo alcance, además de impactos en un sitio de drones en Oriol y un objetivo en el Mar Negro. Créditos: Volodymyr Zelenskyy.

Destrucción en el complejo militar-industrial y la red de radares

La campaña de ataques profundos ejecutada en octubre de 2026 afectó a siete empresas e instalaciones de la industria espacial, coheteril y militar rusa. En la planta Proton-Electrotex en Orel, a 170 kilómetros, los impactos destruyeron el taller principal de fabricación de microchips para misiles. En el Combinado Kamensky en Rostov, a 200 kilómetros, sufrieron daños cuatro talleres de propelente sólido para cohetes, mientras que en la planta Redkino en Tver, a 500 kilómetros, los ataques destruyeron líneas de componentes de combustible para misiles Kh-55 y Kh-101. La ofensiva golpeó también la fábrica de baterías Energiya en Lipetsk a 280 kilómetros, el fabricante de drones Roboavia a 180 kilómetros y el centro de infraestructura espacial TsENKI en Nizhny Novgorod a 650 kilómetros.

En materia de defensa aérea y logística táctica, las fuerzas de Ucrania destruyeron en Magri una estación de radar de alerta temprana 55Zh6U Nebo-U valorada en 100 millones de dólares. Paralelamente, fue alcanzado un lanzador de misiles operacional-táctico Iskander-M en el óblast de Kursk, junto a repetidores de red militar en el mar Negro, depósitos de municiones y puestos de mando estratégicos.

El Estado Mayor General de Ucrania reporta el 30 de octubre de 2026 la destrucción de un lanzador Iskander-M en Fatezh, óblast de Kursk (Rusia), durante la recarga de misiles, junto a depósitos de municiones en Donetsk, Járkov y Lugansk, y bases de reparación en áreas ocupadas. Créditos: Estado Mayor General de Ucrania.

La historia de resistencia en el frente

La innovación tecnológica ucraniana en sistemas no tripulados no solo se ha reflejado en ataques de largo alcance, sino también en operaciones de salvamento con gran repercusión ante el público en plataformas digitales. Como detalló Escenario Mundial el 2 de noviembre de 2026, la Presidencia de Ucrania reveló la historia del soldado Kostiantyn Vlasenko, integrante de la 30.ª Brigada Mecanizada Independiente, quien resistió 491 días en el frente de combate de Járkov.

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