La Armada de EE.UU. advierte que sus portaaviones deberán seguir desplegados entre 10 y 11 meses durante los próximos años

El USS Ronald Reagan (CVN 76) navega por el océano Pacífico el 11 de octubre de 2026. Créditos: Armada de EE. UU.

La Armada de EE.UU. advirtió que los despliegues de sus portaaviones deberán mantenerse entre 10 y 11 meses durante los próximos años, confirmando una política de extensión operacional que romperá con el estándar histórico de siete meses mientras persista la falta de capacidad física en la flota. Durante un encuentro en el Navy Memorial, el Jefe de Operaciones Navales, almirante Daryl Caudle, y el Maestre Principal John Perryman explicaron que la conducción naval resolvió transparentar estas duraciones para enviar a los marineros a la mar con expectativas realistas frente a la incertidumbre que provocaban los cambios de programación quincenales.

El portaaviones de la clase Nimitz USS George Washington (CVN 73) realiza operaciones rutinarias en el área de operaciones de la Quinta Flota de EE. UU. el 24 de octubre de 2026. Créditos: Armada de EE. UU.

En una explícita autocrítica sobre las limitaciones del poder naval estadounidense, el almirante Caudle reconoció que la matemática operacional exige inexorablemente una Armada más grande para poder reducir el tiempo de las misiones, señalando que las extensiones son dictadas desde el Pentágono y la Casa Blanca por sobre los informes técnicos presentados por la propia fuerza.

Esta decisión institucional busca sistematizar un ritmo de misiones extremas desencadenado por la campaña contra los hutíes en el mar Rojo en 2023 y agravado tras las operaciones militares iniciadas a fines de febrero de 2026 contra Irán. Muestra de esta exigencia sin precedentes fue el despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford (CVN-78), el más moderno de la flota, que retornó a Norfolk tras 326 días en la mar atravesando misiones en el Mediterráneo, el Caribe —en el marco de la operación Southern Spear sobre Venezuela— y el golfo Pérsico, en una travesía marcada por incidentes técnicos como fallas sanitarias e incendios en su lavandería.

De forma paralela, el grupo de combate del USS Abraham Lincoln (CVN-72) completó el 8 de octubre de 2026 una misión de 321 días que incluyó 302 días de navegación efectiva y un récord histórico en la era nuclear de 265 días ininterrumpidos sin tocar puerto.

El portaaviones de la clase Nimitz USS Abraham Lincoln (CVN 72), buque insignia del Grupo de Ataque de Portaaviones (CSG) 3, regresa a su puerto base en San Diego el 10 de octubre de 2026, tras un despliegue de 10 meses en las áreas de operaciones de la 5.ª y 7.ª Flota de EE. UU. Créditos: Armada de EE. UU.

Tras amarrar en San Diego, el secretario de Guerra Pete Hegseth condecoró a la tripulación del USS Abraham Lincoln con la Presidential Unit Citation y reveló el balance operacional acumulado junto al Ala Aérea Embarcada 9, alrededor de 3.693 misiones de combate, el lanzamiento de 450 misiles de crucero Tomahawk, el hundimiento de 64 buques de guerra iraníes, la neutralización de 21 misiles antibuque y el derribo de 77 drones unidireccionales. Pese a que la duración del despliegue originó intensos debates sobre la salud mental y las condiciones de vida a bordo, el mando naval destacó que el 74% del personal en condiciones de reengancharse decidió renovar su contrato motivado por el desempeño en misiones reales de combate. Sin embargo, frente al ingreso del Lincoln a los astilleros —donde históricamente cae la retención—, la Armada comenzó a ejecutar un programa de 1.700 millones de dólares para alojamiento militar en Hampton Roads, reduciendo de 7.000 a 1.000 los marineros que residen dentro de buques en mantenimiento y dotando con Wi-Fi al 90% de sus cuarteles.

Buques de la Armada de los Estados Unidos, de la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón, de la Armada Real Australiana, de la Armada Real Canadiense y de la Armada Francesa navegan juntos durante el ejercicio Keen Sword 27 (KS27), el 21 de octubre de 2026 en el mar de Filipinas. Créditos: DVIDS.

La sobrecarga de la flota responde a la necesidad de sostener dispositivos navales simultáneos en los principales focos de tensión global. Tal como reportó Escenario Mundial el pasado 21 de octubre de 2026, el portaaviones de propulsión nuclear USS Theodore Roosevelt (CVN-71) debió operar a 300 kilómetros de Japón en el ejercicio Keen Sword 27 junto al buque no tripulado MUSV Seahawk, antes de emprender su tránsito hacia el Mar Arábigo para sumarse a la Quinta Flota.

El USS Ronald Reagan (CVN 76) navega por el océano Pacífico el 11 de octubre de 2026. Créditos: Armada de EE. UU.

Esta maniobra se enmarca en un escenario de rotación acelerada donde, según publicó Escenario Mundial el 27 de octubre de 2026, el USS Ronald Reagan (CVN-76) volvió a zarpar de San Diego el 26 de octubre apenas dos semanas después de haber amarrado el 13 de octubre, al tiempo que unidades como el USS George Washington (CVN-73) y el USS George H.W. Bush (CVN-77) permanecen desplegadas en Oriente Medio dentro de una arquitectura naval estadounidense que sostiene 17 buques de guerra y cuatro bases aéreas en la región.

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