Así cerraron Lula y Flávio Bolsonaro sus campañas antes del balotaje que mira toda América Latina

Flavio Bolsonaro y Lula da Silva cerraron su campaña en distintos puntos de Brasil. Crédito: Bruno Diforti / Escenario Mundial

Flavio Bolsonaro y Lula da Silva cerraron su campaña en distintos puntos de Brasil. Crédito: Bruno Diforti / Escenario Mundial

Brasil cerró este sábado una de las campañas presidenciales más ajustadas de su historia reciente con Lula da Silva y Flávio Bolsonaro nuevamente en las calles, separados por pocos puntos en las encuestas y a menos de 24 horas de un balotaje que será seguido de cerca en toda América Latina. Escenario Mundial acompañó los principales movimientos de ambos candidatos en Río de Janeiro y São Paulo durante una jornada que comenzó por la mañana en Copacabana y terminó varias horas después entre la Avenida Paulista y Barra da Tijuca.

Los números explican la intensidad del último día. Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta con 56.104.268 votos, equivalentes al 47,03%, mientras Lula obtuvo 53.876.617, el 45,16%. La diferencia de poco más de 2,2 millones de sufragios dejó abierta una segunda vuelta en la que ninguno de los dos llega con una ventaja concluyente.

La última encuesta CNT/MDA difundida este sábado volvió a ubicar la elección dentro del margen de error: 50,7% de los votos válidos para Flávio Bolsonaro y 49,3% para Lula, con un margen de 2,2 puntos. El estudio fue realizado entre el 21 y el 23 de octubre y está registrado ante el Tribunal Superior Electoral.

El cierre callejero llegó además después del último debate televisado, celebrado el viernes, donde ambos volvieron a confrontar por seguridad, costo de vida, políticas sociales y acusaciones de corrupción. Con prácticamente agotado el tiempo para modificar el escenario, las dos campañas apostaron este sábado a lo mismo: movilizar a sus bases y llevarlas efectivamente a las urnas este domingo 25 de octubre.

Lula comenzó el día en Copacabana y buscó mostrar fuerza en Río

La primera escala de Escenario Mundial fue Copacabana, donde Lula encabezó por la mañana una caminata junto a su militancia en uno de los territorios más simbólicos de Río de Janeiro. Desde temprano, banderas rojas del Partido de los Trabajadores, carteles con el número 13 y columnas de seguidores comenzaron a concentrarse alrededor del Posto 5 antes de la llegada del mandatario.

Lula recorrió la avenida acompañado por dirigentes y militantes en una movilización que ocupó varios sectores de la costanera. La elección de Copacabana no fue casual: Río es uno de los estados donde Flávio Bolsonaro mostró mayor fortaleza en la primera vuelta y constituye además el principal territorio político de la familia Bolsonaro.

Durante su intervención, Lula volvió a presentar la elección como una disputa por la continuidad de su proyecto de gobierno y convocó a sus seguidores a trasladar la movilización callejera hacia las urnas. “El arma es la urna y la bala es el 13”, afirmó frente a sus simpatizantes, antes de partir hacia São Paulo para completar allí su última actividad electoral.

El presidente concentró buena parte de su ofensiva final en recuperar votos en el Sudeste. São Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais fueron ganados por Flávio Bolsonaro en la primera vuelta y juntos representan una porción decisiva del padrón brasileño. Sólo São Paulo cuenta con aproximadamente 34,1 millones de electores y Río con otros 12,8 millones.

Desde Copacabana, Escenario Mundial siguió una movilización que buscó precisamente exhibir capacidad de penetración electoral en un estado adverso antes de que Lula viajara hacia el mayor distrito del país.

De Copacabana a Barra da Tijuca: Flávio Bolsonaro terminó frente a la casa de Jair

Horas después, la cobertura se trasladó unos kilómetros hacia el oeste de Río. En Barra da Tijuca, Flávio Bolsonaro encabezó el último “Bloquinho 22”, la serie de movilizaciones impulsadas durante el balotaje por el diputado federal Nikolas Ferreira y convertidas por la campaña en una de sus principales herramientas de movilización callejera.

La concentración comenzó en la Praça do Ó, donde simpatizantes vestidos principalmente de amarillo y con banderas brasileñas esperaron la llegada del candidato. Desde allí arrancó una caminata que avanzó por Barra da Tijuca hasta el condominio Vivendas da Barra, donde la familia Bolsonaro tiene residencia. Escenario Mundial acompañó el recorrido desde el interior de la movilización.

El lugar elegido para terminar la campaña imprimió al acto una fuerte referencia a Jair Bolsonaro. La candidatura de Flávio fue presentada desde el comienzo como heredera de su espacio político y el último recorrido llevó literalmente a sus seguidores hasta la residencia vinculada con el expresidente. Fuentes de campaña presentaron la jornada como una “homenaje” a su padre.

Flávio llegó a Río después de participar por la mañana de una movilización en Belo Horizonte. En Barra estuvo acompañado por dirigentes nacionales y referentes del PL y, al final del recorrido, pronunció un discurso breve: agradeció a sus seguidores, rezó junto a ellos y aseguró que al día siguiente Brasil tendría “un nuevo presidente”.

La apuesta final también tuvo una lectura territorial. En la primera vuelta, Flávio obtuvo 53,01% de los votos válidos en Río de Janeiro, frente al 39,41% de Lula, por lo que eligió cerrar la campaña en uno de sus principales bastiones antes de votar este domingo en Vila Isabel.

Lula terminó en São Paulo y Brasil quedó listo para un balotaje voto a voto

Mientras Flávio Bolsonaro completaba su recorrido en Río, la otra parte del equipo de Escenario Mundial estaba en São Paulo, donde Lula realizó su segundo acto del día y el cierre definitivo de su campaña presidencial.

La Avenida Paulista volvió a convertirse en escenario de una movilización política multitudinaria. Lula avanzó en un vehículo abierto junto al vicepresidente Geraldo Alckmin, la primera dama Janja y dirigentes de su espacio, rodeado por seguidores que ocuparon distintos sectores de la avenida y obligaron al vehículo a desplazarse lentamente entre la concentración.

A diferencia de Copacabana, Lula no realizó allí un discurso extenso. Agradeció la movilización y concentró sus últimas horas en exhibir capacidad de convocatoria en el estado que concentra el mayor número de votos del país, después de haber terminado detrás de Flávio Bolsonaro en ese distrito durante la primera vuelta.

Con los dos actos terminados, Brasil entró formalmente en las horas finales antes de la votación. El Tribunal Superior Electoral confirmó que más de 158,7 millones de personas están habilitadas para votar este domingo, con urnas abiertas entre las 8 y las 17 y un sistema de totalización que comenzará a mostrar resultados inmediatamente después del cierre.

La dimensión de la elección excede las fronteras brasileñas. La principal economía de América Latina decidirá entre la continuidad de Lula por otros cuatro años o el regreso del bolsonarismo al Palacio del Planalto, esta vez encabezado por Flávio Bolsonaro. La relación con Estados Unidos, la política regional, el Mercosur, la seguridad pública, el modelo económico y la inserción internacional brasileña forman parte de una elección que puede modificar nuevamente el equilibrio político sudamericano.

Este domingo 25 de octubre serán los brasileños quienes definan el resultado.

Desde Brasil, Indiana Ubelhartt y Bruno Diforti, enviados especiales de Escenario Mundial.

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