Pese a su cercanía con Milei, en Reino Unido advierten que Trump no cambiará la postura de EE.UU. sobre Malvinas

Javier Milei y Donald Trump

Javier Milei ha mostrado una alineación automática con el gobierno de Donald Trump. Créditos: archivo

Pese a la estrecha relación política que Donald Trump mantiene con Javier Milei, desde Reino Unido descartan que el presidente estadounidense vaya a modificar la posición de Washington sobre las Islas Malvinas en favor del reclamo argentino. Así lo sostuvo Nile Gardiner, exasesor de Margaret Thatcher y actual director del Margaret Thatcher Center for Freedom, quien aseguró que ningún funcionario estadounidense con el que habló durante los últimos meses respaldó un cambio de política.

Gardiner hizo esa afirmación en una columna publicada por The Telegraph, donde abordó directamente las especulaciones abiertas por el vínculo entre Trump y Milei y por las señales que el propio mandatario estadounidense había dado a fines de agosto. “Ni un solo funcionario estadounidense con el que he hablado en los últimos meses me dijo que apoyara un cambio en la política de Estados Unidos sobre Malvinas”, escribió Gardiner.

La afirmación no constituye una posición oficial de la Casa Blanca, pero aparece después de que Trump dejara abierta públicamente la posibilidad de revisar el enfoque de Washington. Escenario Mundial informó el 31 de agosto que el presidente estadounidense evitó descartar un cambio al ser consultado específicamente sobre Malvinas. “Siempre reviso cada posición”, respondió entonces, sin precisar si esa evaluación podía derivar en un acercamiento al reclamo argentino. Desde ese momento no hubo un anuncio formal que modificara la política estadounidense.

La relación Milei-Trump volvió a meter a Malvinas en la discusión

El interrogante tomó fuerza por la relación construida entre Milei y Trump y por la expectativa del Gobierno argentino de aprovechar ese vínculo para mejorar su posición internacional sobre Malvinas. Milei vinculó públicamente durante este año el acercamiento estratégico con Estados Unidos con la posibilidad de avanzar sobre la cuestión soberana. En agosto, ante una consulta sobre una eventual presencia estadounidense en las islas, afirmó que la alianza con Washington podía convertirse en una herramienta para recuperar Malvinas.

No existe, sin embargo, una propuesta pública de Estados Unidos para instalar una base ni un acuerdo de ese tipo. La discusión se trasladó después a Washington cuando comenzaron a circular versiones sobre una posible revisión de la política estadounidense. Trump terminó confirmando que el tema estaba bajo análisis, aunque nunca anticipó cuál sería el resultado.

Gardiner sostiene ahora que, de acuerdo con sus contactos, no existe dentro de la administración estadounidense impulso para abandonar la posición que Washington mantiene desde hace años. Estados Unidos reconoce que Reino Unido mantiene la administración de facto de las islas, pero no se pronuncia sobre la soberanía definitiva y continúa reconociendo la existencia de una disputa entre Argentina y Reino Unido.

Tensiones en la OTAN: por qué la crisis entre EE.UU. y Europa puede impactar en Malvinas / Crédito: Escenario Mundial

La columna británica intenta, precisamente, separar esa posición de la relación personal entre ambos presidentes. Gardiner argumenta que los vínculos militares, de inteligencia y económicos entre Washington y Londres seguirán teniendo un peso decisivo en cualquier discusión sobre Malvinas. Ese planteo aparece además en un momento de renovada tensión bilateral por Sea Lion y por las medidas adoptadas por Argentina contra empresas vinculadas con la explotación petrolera en las islas.

El mismo exasesor pidió submarinos nucleares para el Atlántico Sur

Gardiner viene interviniendo con frecuencia en el debate británico sobre Malvinas. Un día antes, Escenario Mundial informó que había reclamado elevar el gasto militar de Reino Unido hasta el 5% del PBI, desplegar submarinos nucleares en el Atlántico Sur y aumentar de manera permanente la cantidad de tropas en las islas. Aquella intervención estuvo vinculada con los ejercicios realizados recientemente por efectivos del 2 PARA. Ahora el foco se trasladó a Washington.

En su nueva columna, Gardiner sostiene que Trump debería mantener la relación estratégica con Reino Unido y rechazar cualquier cambio que pudiera favorecer la posición argentina. La Casa Blanca no anunció hasta ahora una modificación ni tampoco cerró formalmente la revisión mencionada por el propio presidente.

Por eso, el dato concreto sigue siendo doble: Trump dejó abierta la posibilidad de revisar la postura estadounidense, mientras desde sectores conservadores británicos aseguran que no encuentran señales dentro de Washington de que esa revisión vaya a terminar favoreciendo a Argentina. Argentina mantiene su reclamo irrenunciable de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes, mientras Reino Unido mantiene la administración y el control de facto del archipiélago.

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