Las licencias de pesca que financian la ocupación británica en Malvinas: el negocio del calamar que recaudó 16,5 millones de libras en 2025

Un buque de arrastre opera para capturar el calamar patagónico (Loligo) en Malvinas. Imagen ilustrativa.

Un buque de arrastre opera para capturar el calamar patagónico (Loligo) en Malvinas. Imagen ilustrativa. Créditos: Archivo.

En torno a las Islas Malvinas, existe un negocio activo vinculado a la pesca, que se centra, principalmente, en el calamar. Reino Unido, que ocupa y administra ilegítimamente las Islas Malvinas, habilita y autoriza el negocio del calamar en la plataforma continental malvinense. La administración británica, de hecho, emite y concede licencias de pesca que permiten el desarrollo de este negocio que recaudó 16,5 millones de libras en 2025. Dichas licencias financian, de una forma u otra, la ocupación británica en Malvinas. 

Desde el año 1986, la administración británica de la isla administra una zona de pesca alrededor del archipiélago y emite licencias a flotas y compañías extranjeras. Según la información disponible, las licencias son asignadas y determinadas, mediante un sistema de puntaje que valora la participación local y la propiedad de buques y capturas, entre otras cuestiones.

Un buque practicando pesca ilegal en Malvinas, bajo licencia británica. Créditos: Tiempo Argentino.

El negocio que financia la ocupación británica en Malvinas gira en torno a la pesca del calamar, destacándose entre las principales especies el calamar Loligo, el Illex, la merluza y la merluza negra. Se estima que cerca del 20% del calamar que consume Europa proviene de las Islas Malvinas y el Atlántico Sur, de hecho. Para las Islas Malvinas, la pesca aporta entre el 50% y el 60% de los ingresos reales del archipiélago, bajo ocupación británica, con proyecciones de extracción de más de 250.000 toneladas por año. 

Como documentó Escenario Mundial, este año la administración británica de las Islas Malvinas proyectó ingresos netos de £16.816.983 por las licencias concedidas y otorgadas para la pesca de calamar Illex durante 2026. El calamar Illex argentinus moviliza una significativa flota, fundamentalmente de origen surcoreana y taiwanesa, y genera millones de libras mediante el cobro anual de permisos. El año pasado, la administración británica obtuvo y recaudó £16.519.098, gracias al negocio de este calamar. 

Según diversas estimaciones realizadas, cada buque aporta en promedio más de 150.000 libras en licencias, contemplando los descuentos previstos por el sistema británico. Este año se estima la participación de 107 buques, al igual que en 2025, como resultado de la renovación de las licencias. 

¿Quiénes participan del negocio? 

Son varios los países y compañías extranjeras que participan del negocio del calamar en las Islas Malvinas, a través de la obtención de las licencias de pesca que financian la ocupación británica en el archipiélago. Entre los principales involucrados, se destacan, especialmente, España, China, Taiwán y Corea del Sur, entre otros. 

España es uno de los casos más importantes y significativos. Muchas empresas y compañías españolas con base en Vigo operan con licencias británicas en las Islas Malvinas. De hecho, en el mes de junio de este año, se reveló que el enclave administrativo renovó licencias a alrededor de 20 buques españoles, pese a los reclamos argentinos vigentes. Las compañías y sociedades españolas suelen capturar y orientarse a la pesca del calamar Loligo.

Dos buques pesqueros extranjeros navegan en aguas cercanas a las Islas Malvinas. Imagen ilustrativa. Créditos: Archivo.

No obstante, a España se suman también otros países, como China, Corea del Sur y Ecuador. Por su parte, las empresas isleñas también participan y contribuyen al desarrollo de este negocio en las Islas Malvinas, que financia la ocupación británica en el archipiélago. En muchos casos como socias y en otros, incluso, como propietarias de los buques extranjeros a los cuales se les otorgan las licencias de pesca. 

¿Cómo funciona el negocio? 

El negocio del calamar en Malvinas se divide, dependiendo del tipo de especie de calamar que se busca capturar. No es el mismo esquema el que funciona, por ejemplo, para el calamar Illex que el que funciona para el Loligo. La explotación del calamar Loligo es desarrollada, principalmente, por 16 grandes arrastreros y 7 compañías que están estrechamente vinculadas con España y especialmente, con Galicia. Este esquema se basa en cuotas individuales transferibles, que son asignadas a sociedades registradas en las islas, en cooperación con firmas locales. 

En paralelo, el negocio del calamar Illex funciona con otro mecanismo y esquema completamente distinto. Las solicitudes para poder obtener las licencias de pesca correspondientes y poder capturar esta especie son presentadas formalmente por compañías establecidas en las Islas Malvinas con relación directa con buques de bandera extranjera, que operan empresas de Corea del Sur y Taiwán. Estas firmas pagan, de manera anual, cada año, para acceder a la temporada de calamar.

Ejemplares capturados de calamar Illex (Illex argentinus) en Malvinas. Imagen ilustrativa. Créditos: Archivo.

En este sentido, mientras el calamar Loligo moviliza a una flota más pequeña aunque de grandes arrastreros, el calamar Illex reúne significativas embarcaciones y buques especializados, que, de hecho, utilizan sistemas de luces durante la noche para poder concentrar el calamar y capturarlo, a través de líneas automatizadas. 

¿Cómo financia la ocupación británica en Malvinas este negocio?

Los ingresos provenientes del negocio del calamar –aunque así también de la pesca en general– en las Islas Malvinas financian, directa e indirectamente, la ocupación británica en el archipiélago. Indistintamente de si se opta por el calamar Illex o Loligo, el esquema financiero es el mismo: uno que convierte a la pesca en una de las principales fuentes de ingresos de la administración británica en Malvinas, y que financia, de este modo, la ocupación en las islas. 

De hecho, los ingresos pesqueros obtenidos gracias a las licencias sostienen, en gran y significativa parte, el presupuesto del enclave administrativo, es decir, de la administración británica en la isla, y su autonomía económica. La economía de las Islas Malvinas se centra, principalmente, en la pesca y el negocio del calamar, que es uno de los pilares económicos del territorio de ultramar ocupado por Reino Unido de Gran Bretaña. 

Este negocio, por lo tanto, permite sostener la administración británica y el dispositivo local en las Islas Malvinas. A día de hoy, la pesca es una fuente inmediata y comprobable de ingresos para Reino Unido en Malvinas. Sin embargo, la explotación petrolera –encabezada, actualmente, por Sea Lion– podría duplicar el PBI de las islas, según revelan documentos oficiales británicos, y desplazar a la pesca como la principal actividad económica de Malvinas, como precisó Escenario Mundial. 

Proyecto de explotación hidrocarburífero Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte. Créditos: Archivo.

A día de hoy, no obstante, la pesca continúa dominando la economía de las Islas Malvinas, que mediante las licencias de pesca, que emite y concede el enclave administrativo, financia la ocupación británica en el archipiélago, que es reclamado por la República Argentina. En paralelo, Buenos Aires, como parte de su reclamo por la soberanía del territorio, ya estudia y evalúa extender las sanciones por Malvinas a la pesca, más allá de la explotación hidrocarburífera, y coloca bajo la lupa a grandes inversores internacionales que operan en el Atlántico Sur. 

Te puede interesar: Argentina estudia extender las sanciones por Malvinas a la pesca y pone bajo la lupa a grandes inversores internacionales

Exit mobile version